El amor Así transcurrieron seis meses, tranquilos unos días, otros no tanto. Mi padre se casó con su novia, al parecer ahora tenía por madrastra a una modelo que no conocía y que tampoco me interesaba conocer. Después de su boda, se fueron convenientemente al sur del país, yo sabía que era para huir de los hombres que lo buscaban, no por los absurdos motivos “políticos” que les dijo a todos, no sé cómo carajos le creen. Regresa esporádicamente un fin de semana que otro. Jero y Guillermo andaban mas empalagosos que nunca, con sus apodos cursis, que resultan graciosos para cualquiera que los escucha, pero son felices y me alegra demasiado por ambos. Creo que es la primera vez en sus vidas que han sido así de felices y espero que puedan serlo por mucho tiempo. Cassandra aún no nos present

