(Punto de vista de él) El sol ni siquiera había salido del todo cuando un golpe seco me despertó de la peor manera posible. Un m^dr^zo es lo que recibí a primera hora del día. — ¡Despierta, imbécil! —Escuché una voz masculina. Un maldito periódico aterrizó directo en mi cara. Gruñí, empujándolo lejos con una mano, mientras mi cerebro todavía trataba de procesar qué mierda estaba pasando. — Alessandro, vete a la mierda —. Mascullé, pero mi hermano no estaba de humor. — Me encantaría no estar aquí, pero antes tenemos que resolver tu maldito escándalo. Y tienes suerte de que Enzo, Dominic, y Dante no estén aquí. Aunque Kiara viene en camino a aplastarte los huevos. Entrecerré los ojos, sin querer moverme demasiado. Mi cabeza latía de la resaca. No recordaba cuántos tragos me había meti

