Capítulo treinta Una chica... Se supone que soy una nerd, no una modelo con un vestido rojo pegado el cuerpo, unos zapatos de aguja y mis labios más rojos que cualquier otro rojo que pueda haber en la tierra. Definitivamente odiaré el rojo desde ahora. —Recuerden que le deben dar su nombre a la presentadora y luego esperar al mejor comprador —mi madre y yo nos levantamos de las sillas imitando a las modelos verdaderas —Que gane el mejor postor —una chica de facciones delicadas llega y nos guía hasta estar llegar al inicio de la tarima. No sé que es peor, si tener que enfrentarme a todas las miradas que me observarán como me muevo o Natalia dos modelos adelante cuchicheando con otras rubias y mirándome a cada rato. —Ignora eso, clásico de tipas rubias —sonríe mi madre. —Eso no me pr

