A media tarde de un día soleado y caluroso aterrizaba en Roma desde Seychelles un Jet privado Gulfstream G650ER con una pareja de recién casados a bordo. Habían dejado la tranquila isla y a sus nuevos amigos allí. Los habían despedido en el hangar privado del complejo para enfrentar ahora sí, su nueva vida de casados. Alessandro y Allegra habían intentado descansar las horas que duraba el vuelo, después de las copas de anoche ambos estaban agotados y con dolor de cabeza. Y más sabiendo todos los cambios que a partir de ahora enfrentarian. Ambas familias sabían que Alessandro y Allegra aterrizaban ese día y a esa hora en el hangar. Así que después de quedar para comer en un exclusivo restaurante de la capital se dirigieron allí para esperarlos. Habían tenido contacto esporádico con ellos

