Mi madre es una mujer ruda por naturaleza, a sus cuarenta y seis años, sigue inspirando respeto en mis hombres, aunque de ella solo hayan escuchado las historias, y con sus sueteres negros de cuello alto, botas, guantes y pantalones de cuero n***o, es difícil decir que no podría romperte el cuello de una patada. — Scotty — dice contenta al verme, me dejo abrazar y pellizcar las mejillas — Dios, pero mira que guapo estás — mamá — me quejo cuando empieza a peinarme como cuando tenía seis años, la mujer se ríe y me deja ir, mirándome con orgullo — ¿Como están todos en casa? — Katherina está, como siempre, sacando de quicio a tu padre, Klaus entró a clases de Karate y Nathan se metió en una pelea, ha decidido no ir a la universidad y cree que podrá escaparse de casa sin que lo encontremos —

