Capítulo 12. Era muy increíble de creer que un vampiro, más específicamente el rey de los vampiros, un ser que desde hace años perdió la esperanza de encontrar a su alma, lo que lo llevo a convertirse un ser malhumorado que muy pocas veces entra en conversación con otras personas solo convivía con los otros líderes de las otras especies, pero no precisamente por su gusto y solo cuando era debidamente necesario. Pero he ahí está el malhumorado vampiro, uno que no le gusta la convivencia por otras personas y que prefiere estar solo, pero en ese momento quizás una media hora él se va a pasado hablándole a Zaria de su naturaleza, ya que aunque ella no lo diga se le nota la curiosidad y esta no le quita los ojos de encima prestándole absoluta atención. Aunque aquí el más sorprendido es Dunca

