La luna llena brillaba sobre el claro sagrado.
Plata bañaba la veta como néctar.
Kai y yo al centro, humanos desnudos.
Mi vientre redondo latiendo con cachorros.
Zara y Lira a nuestros lados.
Salvajes formando círculo.
Cachorros curiosos rozando patas.
—Elara, los guardianes bendicen —gruñó Kai, mano en mi vientre, dedos rozando piel tensa—. Siente el lazo –cachorros aullando dentro, ojos violetas y gris. Te follaré lento esta noche, embistiendo pa' que sientan el hierro de su padre antes de nacer.
Arqueé contra él.
Pechos presionando su torso.
Pezones rozando cicatrices.
—Crudo, Alfa —jadeé, mano bajando a su polla dura, apretando—. Fóllame aquí, delante de todos –hazme gritar pa' que los cachorros oigan el lazo que los tejió. Quiero tu polla profunda, semen llenándome, goteando pa' que Zara lama, Lira muerda mis pezones hinchados.
Zara se arrodilló.
Lengua rozando mi muslo interno, subiendo lento.
—Lame tu jugo pre-parto, sombra —susurró, ojos violetas ardiendo—. Siente mi lengua en tu coño mientras el hierro te embiste –quiero probar cómo late con cachorros, jugos que saben a legado eterno.
Lira mordió suave mi hombro.
Mano en mi pecho, pellizcando pezón que goteaba leche temprana.
—Muerde mi cuello, hermana —jadeó—. Tu coño huele a nacimiento –Kai, métela ya, hazla chorrear pa' que los cachorros sientan la luz tejida.
Kai empujó.
Polla entrando lento, profundo, llenándome con cuidado pero firme.
—Siente mi hierro, Luna —gruñó, caderas chocando suave al principio—. Te follo pa' que aulles, semen sellando cachorros eternos –di que lo quieres, grita pa' que la manada huela el parto.
— ¡Sí, joder, sí! —grité, caderas girando—. Más duro –embésteme hasta que explote, Zara chupa mi clítoris, Lira muerde mis pezones, quiero correrme con el parto empezando, cachorros latiendo con mi placer!
Zara sorbió mi clítoris.
Lengua girando rápido.
Dedos curvándose dentro junto a la polla de Kai.
—Chorreo pa' ti, sombra —jadeó—. Tu coño sabe a futuro –late con cachorros, aprieta el hierro, jugos que saben a herencia.
Lira succionó mi pezón.
Dientes rozando.
Mano bajando a las bolas de Kai, apretando.
—Grita, hermana —susurró—. El lazo late –cachorros aullando dentro, sienten tu placer, muerde mi hombro pa' que sienta tu fuego pre-parto.
Kai embistió brutal pero controlado.
Bolas golpeando.
Gruñendo.
— ¡Córrete, Elara! —rugió—. Apriétame –semen pa' cachorros, pa' eternidad tejida, di que mi polla te hace eterna madre.
Exploto.
Coño convulsionando.
Jugos chorreando por su polla.
Zara lamiendo.
Lira mordiendo.
— ¡Kai! —aullé—. ¡Lléname, hazme eterna con cachorros –Zara, chupa más, Lira, muerde duro, el parto viene con mi corrida!
Semen derramándose caliente.
La veta brillando.
Manada aullando victoria.
El parto empezó.
Contracciones con placer residual.
Kai sosteniéndome.
Zara y Lira ayudando.
— ¡Empuja, Luna! —gruñó Kai, mano en mi vientre—. Siente el lazo –cachorros vienen con nuestro fuego.
Primer cachorro salió.
Pelaje n***o con vetas gris.
Ojos violetas abriéndose a la luna.
— ¡Mira, hija! —jadeé, lágrimas calientes—. Ojos como Zara, pelaje como nosotros.
Segundo cachorro.
Gris plateado con n***o.
Ojos ámbar.
—Hijo —susurró Kai, voz ronca—. Mi hierro en él.
Tercero.
Ceniza con violetas.
—Nuestra alianza —dijo Zara, lamiendo al cachorro.
Cuarto.
Rojizo con n***o.
—Hermana Lira —rió Lira, ojos miel brillando.
La manada aulló.
Cachorros uniéndose débiles pero fuertes.
La eternidad tejida en cuatro aullidos nuevos.
Lista pa' más lunas
### Capítulo 48: El Rugido de las Lunas Eternas
La luna llena iluminaba el claro sagrado como un ojo plateado que no parpadea.
Kai y yo al centro, humanos desnudos, mi vientre latiendo con cachorros listos a nacer.
Zara y Lira a nuestros lados, Salvajes formando círculo ancho, cachorros viejos mirando con ojos curiosos.
Kai me miró, mano en mi vientre, dedos rozando piel tensa y caliente.
—Elara, los guardianes bendicen fuerte esta noche —gruñó, voz ronca—. Siente el lazo –cachorros pateando, ojos violetas y gris abriéndose ya en mi mente. Te follaré lento al principio, embistiendo pa' que sientan el hierro de su padre, pero después te volteo y te tomo por atrás, pa' que grites y la manada huela el parto viniendo.
Arqueé contra él, pechos pesados presionando su torso, pezones hinchados rozando cicatrices que quería lamer.
—Crudo y variado, Alfa —jadeé, mano bajando a su polla dura y venosa, apretando fuerte pa' que gima—. Fóllame aquí, delante de todos –primero de frente pa' que vea tus ojos ámbar mientras me llenas, después por atrás pa' que tu polla golpee profundo y los cachorros sientan cada embestida. Quiero tu semen goteando por mis muslos, Zara lamiendo mi coño desde abajo, Lira mordiendo mis pezones que gotean leche, y un Salvaje macho lamiendo mis pies pa' que el placer suba por todo mi cuerpo.
Zara se arrodilló rápido, lengua rozando mi muslo interno, subiendo a mi coño hinchado por el embarazo.
—Lame tu jugo pre-parto, sombra —susurró, ojos violetas ardiendo como fuego andino—. Siente mi lengua plana en tu clítoris, girando lento mientras el hierro te abre –quiero probar cómo late con cachorros, jugos dulces que saben a legado eterno, mi boca sorbiendo mientras tu vientre se tensa.
Lira mordió suave mi hombro, mano en mi pecho izquierdo, pellizcando pezón que goteaba leche temprana, lengua lamiendo la gota.
—Muerde mi cuello, hermana —jadeó, voz ronca pícaro—. Tu coño huele a nacimiento y fuego –Kai, métela ya, pero lento, pa' que sienta cada vena, después duro pa' que chorreé. Quiero tu leche en mi boca mientras él te folla, pa' que los cachorros sientan la manada en cada gemido.
Kai empujó, polla entrando lento, centímetro a centímetro, cabeza abriendo mi coño empapado, llenándome con cuidado pero firme, caderas chocando suave al principio.
—Siente mi hierro, Luna —gruñó, embistiendo lento, profundo, mano en mi vientre sintiendo patadas—. Te follo pa' que aulles, semen sellando cachorros –primero lento pa' que sientas cada pulso, después te volteo y te tomo por atrás, bolas golpeando tu clítoris, pa' que explotes gritando mi nombre y los cachorros bailen dentro.
— ¡Sí, joder, sí! —grité, caderas girando pa' ordeñarlo—. Lento ahora, siente cómo aprieto –después por atrás, embésteme como bestia, hazme chorrear pa' que Zara beba de mi coño, Lira chupe mi leche, Salvajes laman mis pies y muslos. Quiero correrme tres veces –una lenta, una media, una brutal pa' que los cachorros salgan con nuestro placer latiendo en su sangre.
Zara sorbió mi clítoris desde abajo, lengua plana lamiendo donde Kai entraba y salía, jugos chorreando por su barbilla.
—Chorreo pa' ti, sombra —jadeó, lengua girando rápido, dedos curvándose en mi entrada junto a la polla de Kai, estirándome—. Tu coño sabe a futuro –late con cachorros, aprieta el hierro, jugos dulces que me ahogan, leche goteando en mi pelo mientras Lira chupa.
Lira succionó mi pezón derecho, dientes rozando suave, leche brotando en su boca, mano bajando a las bolas de Kai, apretando rítmico.
—Grita, hermana —susurró, leche en labios—. El lazo late –cachorros pateando con cada embestida, sienten tu placer, muerde mi hombro pa' que sienta tu fuego, quiero tu leche mezclada con tu corrida cuando explotes.
Kai aceleró, caderas chocando media, polla golpeando profundo, gruñendo.
— ¡Córrete la primera, Elara! —rugió—. Apriétame –semen empezando a subir, pa' que sientas el lazo quemando, Zara chupando tu clítoris, Lira bebiendo tu leche.
Exploto la primera, coño convulsionando suave, jugos chorreando por su polla, Zara sorbiendo todo, Lira tragando leche.
— ¡Kai, sí! —grité—. Primera corrida –siente cómo aprieto, pero no pares, volteame ahora, fóllame por atrás pa' la segunda.
Kai salió, me volteó rápido, por atrás ahora, polla entrando de golpe profundo, caderas chocando brutal, bolas golpeando mi clítoris.
—Siente por atrás, Luna —gruñó, mano en mi cabello tirando, otra en mi cadera clavando—. Te follo como bestia –profundo, rápido, pa' que los cachorros sientan el hierro golpeando, Zara lamiendo tu clítoris desde abajo, Lira mordiendo tu espalda.
Zara se metió cabeza entre mis piernas, lengua en mi clítoris girando salvaje, dedos en mi entrada junto a la polla.
—Chorreo la segunda pa' ti —jadeó—. Tu coño aprieta más por atrás –late con cachorros, jugos salpicando mi cara.
Lira mordió mi espalda, lengua lamiendo surcos, mano bajando a mis pechos colgando, pellizcando pezones que goteaban leche en el suelo.
—Grita la segunda, hermana —jadeó—. Siente mis dientes –leche chorreando, el suelo, pa' que Salvajes laman, el lazo quema con esta posición.
Kai embistió brutal, polla golpeando profundo, gruñiendo.
— ¡Segunda corrida, Elara! —rugió—. Apriétame –semen subiendo más, pa' que explotes y los cachorros bailen.
Exploto la segunda, coño convulsionando fuerte, jugos salpicando a Zara, Lira lamiendo leche del suelo.
— ¡Kai, joder! —aullé—. Segunda –más duro, no pares, quiero la tercera de pie, contra el árbol, pa' que la manada vea todo.
Kai salió, me levantó, me empujó contra un ceibo, por frente de nuevo, polla entrando de golpe, embistiendo de pie, caderas chocando salvaje.
—Siente de pie, Luna —gruñó, mano en mi nuca tirando, boca en mi pezón chupando leche—. Te follo brutal –pa' que la manada vea cómo te lleno, semen y leche mezclados goteando.
Zara lamió mi espalda, lengua en mi culo, dedos en mi clítoris.
—Chorreo la tercera pa' ti —jadeó—. Tu coño aprieta como nunca –cachorros latiendo con cada embestida.
Lira de frente, boca en mi otro pezón, chupando leche, mano en mis bolas –no, en las de Kai.
—Grita la tercera, hermana —jadeó—. El lazo quema –cachorros listos, siente mi boca en tu leche mientras él te llena.
Kai embistió brutal, polla latiendo.
— ¡Tercera, Elara! —rugió—. Apriétame –semen explotando, llenándote pa' que cachorros sientan la eternidad.
Exploto la tercera, coño convulsionando salvaje, jugos chorreando, leche salpicando, aullando juntos.
— ¡Kai! —grité—. ¡Lléname eterno!
Semen derramándose caliente, la veta brillando, manada aullando victoria.
El parto empezó suave, placer residual mezclándose con contracciones, Kai sosteniéndome, Zara y Lira ayudando.
— ¡Empuja, Luna! —gruñó Kai, mano en mi vientre—. Siente el lazo –cachorros vienen con nuestro fuego.
Primer cachorro salió, pelaje n***o con vetas gris, ojos violetas abriéndose a la luna.
— ¡Mira, hija! —jadeé, lágrimas calientes—. Ojos como Zara, fuerza como nosotros.
Segundo cachorro, gris plateado con n***o, ojos ámbar.
—Hijo —susurró Kai, voz ronca—. Mi hierro en él.
Tercero, ceniza con violetas.
—Nuestra alianza —dijo Zara, lamiendo al cachorro.
Cuarto, rojizo con n***o.
—Hermana Lira —rió Lira, ojos miel brillando.
La manada aulló.
Cachorros uniéndose débiles pero fuertes, aullidos nuevos llenando la noche.
La eternidad tejida en cuatro voces.
Lista pa' más lunas.