El apartamento de Rachel era bastante pequeño pero poseía dos habitaciones, ella me conduce a la más cercana a la cocina y yo la sigo con seguridad. Entramos y Rachel se encarga de poner el pestillo en la puerta, me parece extraño porque al parecer vive sola, pero no pierdo el tiempo pensando como vive o no esta chica sino devolviendo las caricias que me esta ofreciendo. Le devoro la boca de forma pausada, hago pausas para rodear mi lengua con la suya sin que se sienta incómoda y puedo notar en sus jadeos que esta tan desesperada por pasar al otro plano como yo. Empiezo acariciando sus pezones con la yema de mis dedos y puedo ver poco a poco como posan erguidos ante mí, los masajeo mientras ella pasa su mano por mi espalda invitándome a que me pegue más de ella, no tengo fuerzas para co

