Mike no había mencionado palabra alguna en todo el camino a casa, ni siquiera era capaz de mirar a Finn. Estaba molesto por que Millie le paso el numero a Finn pensando que era Mike.
Vamos, fue su idea.
— Mike tenemos que hablar de esto — menciono Finn de repente.
— No hablare contigo — le respondio tajante.
— Pues ya lo hiciste.
Mike lo miro ofendido, sus cejas juntas y su rostro de enojo solo se hizo más notable. Finn resoplo, y yo solo miraba todo desde la psrte de atras.
Pocos minutos despues llegamos a casa, o bueno a casa de ellos... A veces pienso que paso más tiempo aquí que en mi propia casa.
Bajamos del auto y Mike camino a paso rapido tropezandose casi en las escaleras. Bufe mientras sacaba mi celular para ver la hora. Eran más de las once, mi papá me matara.
— ¡Mike! — grito Finn desde la sala — ¡No entiendo por que estas molesto, fue tu idea!.
— "¡Pudrete!" — le grito Mike desde su cuarto.
—¡Aun así me debes una!.
Solte una risita, ellos peleaban todo el tiempo pero se volvían a hablar en unas horas. Eran tan unidos que no podian permanecer peleados por mucho tiempo.
Vaya, a veces agradezco ser hija unica.
Volví a la realidad al mirar una llamada entrante, era mi padre.
— Finn ¿Crees que puedas llevarme a casa?.
Sonrio — Claro.
Tomo las llaves de auto y salimos nuevamente de la casa. Iba a contestar la llamada pero papá me colgo, puede que este enojado... No lo culpo, ni siquiera lo miro por estar aquí toda la tarde.
Durante el camino a casa todo estaba en silencio, solo podía esccharse un poco la radio que Finn había prendido en el coche.
— Por favor, __________ dime que me apoyas. Vamos, fue idea de Mike.
Lo mire — Es Mike... Ya se le pasara.
Sonrio — Lo se — se encogio de hombros y volteo a verme por un segundo — Hablando de citas... ¿Que te parecería si vamos por un café o lo que te guste?...
Lo mire sin muchas ganas — Finn...
— ¡Solo digo!...
— Ya hemos hablado de esto — bufé.
Llegamos a casa y se estaciono— ¡Creeme! Lo se, me gustas, tu solo quieres amistad y vivo con ese dolor permanente.
Reí — Exacto.
— Aun no entiendo el por que me rechazas.
Baje del auto — Algun día lo entenderas. Pero hasta entonces...
Me interrumpio — Solo amigos. Lo se.
La mirada desepcionada de Finn me causaba algo de culpa, pero no quería darle falsas esperanzas. Me gustaba Mike, de eso estaba segura.
Me despedí de él y entre a casa con el corazón en mano. De verdad estaba muy nerviosa, espero que papá no este muy enojado.
Para mi sorpresa no había nadie, levante una ceja confundida. Camine hasta mi habitación de puntillas. Quiza ya se había dormido.
Al llegar a mi habitación me cambie y me recoste en la cama.
Mañana tenía bachillerato, así que debía levantarme temprano.
Bien, sera un día largo...
...
Me despedí de mi papá antes de irme, tome mi patineta y subie en ella. Tome impulso y avance con rapidez.
Andaba en Skate desde que tengo memoria, mi padre me enseño, y ese fue una de las tantas peleas por las cueles mis padres peleaban cuando era una niña.
Me puse los audifonos con la musica a todo volumen.
Al llegar al bachillerato me baje del skate. Rapidamente fuí a los casilleros y lo metí ahí, saque el libro de la primera clase y fui al salón.
Suspire al ver a Mike hablando con Finn, sabía que se reconciliarian. Siempre es así.
Me senté frente a Mike, este me sonrio de lado.
— Adivina — susurro Mike — Millie quiere que nos veamos despues de clases.
— Genial — sonreí forzadamente, pero Mike era tan distraido como para darse cuenta.
Las clases comenzaron, y todo transcurrió con normalidad. Hasta la hora del almuerzo, que Finn y Mike hacían de las suyas y bromeaban a los chicos de primer año.
— ¡¿Viste su cara?! — exclamo Finn riendo.
Mike se sento a mi lado —¡Si! El chico no dejaba de decir ¡Mi madre se enterara de esto! — rieron más.
— Oh hermano, si eso pasara realmente estariamos en problemas.
Seguí comiendo mientras ellos hablaban. Un chico llego y nos repartio un papel que tenia un anuncio. Mike y Finn lo miraron por algunos segundos.
Una carrera benefica.