Capítulo 58 Sergei Russo Salgo de mi cama sin hacer ruido con la intención de que Dara no se despierte, y note que me he ido de casa. Son casi las seis de la mañana, y ver su pequeña silueta despertando a mi lado es una gran bendición para mí. Estoy deseando tanto hacerla mi esposa, y dueña de todo mi imperio, y para eso necesito saber la verdad por parte de Liliana. En silencio me visto casi tan rápido como el sol comienza a posarse de nuevo en el cielo, mi ama de llaves me ve salir de mi habitación, y le hago una seña para que guarde mi secreto, pero, sobre todo, para que por nada del mundo le diga a mi futura mujer en donde estoy. —¿Qué quiere que le diga a la señorita? —Dile que estoy en la empresa… —¿Eso es todo? Dora me da mi maletín. —Ella no puede ir a la empresa, debes evi

