POV DE BEXLEY Saber que la madre de Camilo está enferma, y que se morirá en poco tiempo, hace que me estremezca. Dirijo la mirada hacia Camilo, quien está sumergido hasta la cintura en la piscina junto a Brisa, enseñándole a nadar. El contraste entre su felicidad presente y el dolor que inevitablemente vendrá me produce un nudo en la garganta que apenas me permite respirar. Él me mira desde la distancia con esos ojos que siempre logran encontrarme entre cualquier multitud, sonríe con esa expresión que ilumina todo su rostro bronceado por el sol, y me guiña un ojo con complicidad y afecto, sin siquiera imaginar por un segundo la devastadora información de la que me acabo de enterar y que ahora pesa sobre mis hombros como una losa de granito. —¿Cuándo lo supo? ¿Por qué razón decidió

