El mismo día Alameda Edward –¡¿Cooper no lo entiendes?! Me basta saber que nunca tendrás lo que me arrebataste, todo este tiempo siendo un hombre de bien, haciendo las cosas correctamente ¿Para qué? Si la ramera de Elizabeth se te abrió de piernas apenas pudo– me asegura Rossemberg. –¡Edward! Lo nuestro se acabó, yo todo el tiempo estaba confundida, pero me di cuenta que a quien amo es a Ashley, porque él siempre estuvo para mí en cada momento difícil de mi vida, en cambio tú solo me usaste para vengarte, por eso voy a huir con él, no nos detengas– me explica Elizabeth sabiendo que cada palabra que repite solo es un teatro. –¡Cooper! ¿Te diste cuenta? La ramera de Elizabeth sabe lo que le conviene, solo necesitaba hacerle abrir los ojos– me afirma este desgraciado mientras su lengua

