Una semana después Alameda Elizabeth He seguido adaptándome a mi nueva rutina en la casa de Ashley, claro que siempre soy arrancada de mi quietud por las visitas de Edward, porque para mí mal está cumpliendo su palabra, sigue preocupado por mi embarazo, pero esto solo hace más difícil olvidar lo que siento por él, aunque intento restarle importancia a su presencia, incluso estoy conociendo otro hombre dispuesto a todo por su hijo, porque es una nueva faceta de Edward como padre, pero duele no poder vivir esta etapa de mi vida con el hombre que amo como una pareja real, la verdad ni siquiera pensé que llegaría el día de tener una vida en mi vientre, tal vez porque era una rosa negra con espinas, la mejor exponente del egoísmo, yo estoy consciente que era una máquina de hacer heridas por

