Rompe esa pared que nos separa, acaba con el frío de la distancia. ¡Qué nuestros labios expresen lo que nuestros corazones callan! Que se encienda nuestro cuerpo, con las llamas del deseo. Sella el comienzo de nuestro amor, con un cálido beso travieso, que se cree una nueva melodía donde ambos entonemos. Fuegos artificiales, mariposas revoloteando... ¿Así debería definir este momento? Diego mueve sus labios con ansias y destreza, con tanta pasión y deseo. ¿Dónde aprendiste a besar así, mestizo? Me enloquece, a tal punto de hacer estallar todo un volcán dentro de mí, de desear más... Sí, quiero más; necesito más. Diego, ¿cómo es que has logrado esto? Nunca había sentido tanto deseo, tantas ganas de... Un gruñido deja sus labios cuando me aparto para recuperar el aliento, asimismo,

