Llegó la noche de película y ya se encontraba lista para salir a encontrarse con los chicos, pero en ese momento recibió un mensaje de Alex disculpándose por no poder asistir a la reunión. Becca se entristeció y su semblante al instante se opacó.
“Está bien''.- respondió.
“No olvides que te amo'',- le devolvió el muchacho en aquel mensaje.
Caleb la llamó a su teléfono para encontrarse con ella y llevarla a casa de Rosa en donde se llevaría a cabo la reunión, dado que no pudo realizarse en casa de éste. La muchacha lo espero en la pequeña plaza del pueblo. Él al verla sola, un tanto sorprendido le preguntó qué había sucedido con Alex.
-Pensé que venía contigo.- dijo extrañado.
-No pudo.- respondió cabizbaja.
-Es una lástima, aunque en otra ocasión supongo.-
-Si, eso creo.- Dijo ella todavía desanimada.
Llegaron a casa de Rosa y ya estaban casi todos, solo faltaba Benjamín quien era parte del grupo y el que montaría lapelícula. Becca se dirigió donde se encontraban las chicas, quienes preparaban algunos aperitivos y los refrescos que iban a compartir durante la cinta.
-Sé que la película va a estar genial.- dijo Sabrina mientras se comía algunas papas fritas que le robó a Rosa.
-Sí.- respondieron las demás animadas y entre risas.
-¿Así que estás saliendo con Alex?- preguntó Sabrina dirigiéndose a Becca.
Las demás algo avergonzadas trataron de callarla, y es que Sabrina es de esas personas que no tienen pelos en la lengua. Pero eso no le molestó a la muchacha y sin problema le contestó:
-Así es.-
-Oh, que lindo. ¡Es tan lindo como se ven juntos!- dijo Sabrina sonriendo.
Sus amigas trataron de disculparse, así que Rosa exclamó:
-Disculpa, a Sabrina. Le gusta hablar de asuntos que no son de su incumbencia.-
-No, no hay problema.- respondió Becca con una amigable sonrisa.
-¿Y por qué no ha venido contigo? Ah, si… Cierto que no se lleva muy bien con Caleb, debe ser por eso que no vino.- se le escapó a la inoportuna Sabrina.
-¡Sabrina!- Replicaron sus amigas avergonzadas por la indiscreción de la muchacha.
Becca se quedó muy intrigada por saber a qué se refería Sabrina, pero en ese momento los chicos las llamaron para comenzar la película, así que no pudo preguntarle.
“Verano de amor” se llama la película que se proyectaba esa noche. Pero la joven no podía dejar de pensar en los dichos de Sabrina, >Se preguntó desconcertada.
Al terminar la función, algunas de las chicas y chicos tenían lágrimas en los ojos. Charlaron acerca de la película. Cómo les había parecido, entre otras cosas. Además conversaron sobre lo que tenían planeado hacer el fin de semana, ya que ese mismo sábado era el cumpleaños de Caleb, y daba la casualidad que también era el de Becca, pero con todo lo que había pasado se le olvidó por completo y no lo tuvo en cuenta. ¿Cómo es que alguien olvida su cumpleaños? Becca miró a Caleb y sorprendida exclamó:
-¿De verdad? También cumplo años ese día.-
- Esto es estupendo. Vamos a hacer una fiesta doble. Será extraordinaria.- exclamó Rosa entusiasmada.
Él la miró otra vez con esa sonrisa sincera y encantadora y ella le correspondió con una igualmente dulce sonrisa.
Becca fue convencida por las muchachas y quedaron en encontrarse al otro día para ir de compras, y prepararse así para la fiesta del doble cumpleaños.
Caleb la esperaba para llevarla de regreso y mientras se dirigían a casa en su camioneta, la muchacha no podía salir del asombro y no dejaba de decir lo sorprendida que estaba de que cumplieran años el mismo día. Él también lo estaba. Se rieron de aquella simpática casualidad.
En ese momento comenzó a vibrar el celular de Becca, Alex la llamaba.
-Tengo que contestar.- exclamó.
-Claro.- asintió Caleb.
-Becca, ¿dónde estás? así paso por ti, ya estoy desocupado-
-Estoy yendo a casa .Caleb me lleva, No tienes porqué preocuparte.-
-Esta bien, pero nos vemos en tu casa entonces.-
-Está bien, adiós.- Se despidió la joven.
-Así que era él.- exclamó Caleb.
-Sí.-
-Bueno, espero que no se moleste.-
-No lo creo, ¿Por qué lo haría?- dijo ella mirándolo fijamente.
-Si, lo que pasa es que …-
-Es que no se llevan bien ¿quieres decir?- lo interrumpió ella.
Algo sorprendido le contestó:
-Pues sí, ¿quién te lo dijo?-
-Sabri, y ¿se puede saber por qué?- preguntó intrigada.
-Bueno, lo que pasa es que hace tiempo atrás fuimos muy buenos amigos, desde niños, pero sucedió que nos enamoramos o eso creíamos; esas cosas de niños; de la misma niña en la escuela y como ella me había elegido por sobre él, eso le molestó demasiado. Pero tan solo éramos unos niños y así es que nos distanciamos hasta que de un día para el otro no nos volvimos a hablar. Pero ¿sabes? Cuando recuerdo eso pienso en lo tontos que fuimos porque éramos muy unidos y lo arruinamos todo por nada.-
Becca no salía de su asombro por lo que le había contado.
Llegando a su casa, Alex la esperaba sentado en la hamaca que se encontraba ubicada en el lateral de la casa y por la entrada del jardín de Eloisa.
Caleb se despidió de Becca y realizó un gesto de saludo levantando la mano a Alex, quien le correspondió con el mismo gesto.
-Adiós, y gracias por la invitación, estuvo genial- .Exclamó la muchacha complacida.
Él con una cálida sonrisa se despidió de ella.
Becca se acercó a Alex y lo saludó con un tierno beso, pero él parecía molesto y distante.
-¿Te ocurre algo?- preguntó ella.
-Nada, es solo que no me agrada que estés con él.-
-¿Qué? ¿Por qué?- preguntó ella como si no supiera la verdad.
-Porque no, él no puede ser un buen amigo.-
-Pero no digas eso, él no es así.- Dijo ella en su defensa.
-¿Cómo lo sabes? ¡Ni siquiera lo conoces!- exclamó algo exaltado.
-Cálmate, ¿por qué me hablas así?-
-Lo siento, lo siento. No quise actuar de esa manera.- Su voz se oía un poco más calmada.
-Bueno, lo lamento pero este sábado es mi cumpleaños y también el de Caleb, y los chicos están organizando una fiesta para nosotros y claro que estás invitado.- dijo enojada y cruzada de brazos.
-¿Cómo? No me dijiste que era tu cumpleaños.- Se llevó una gran sorpresa el muchacho.
-Si. Lo sé, es que con todo lo de el cambio y lo demás se me pasó.-
-Perdón, no quise hablarte así mi amor, lo siento.- Le rogó una vez más para que lo perdonara.
-Esta bien, pero no vuelvas a decir eso de Caleb, porque ahora él es mi amigo y creo que tu deberías de reconsiderar las cosas y volver a serlo también. Es un buen chico, dale una oportunidad.-
-No lo sé, tengo que pensarlo.-Respondió tratando de convencerse.
Charlaron un poco más de una hora, entre las violetas que Eloisa cultivaba en el jardín y el perfume del lugar los extasiaba.
-¡Eres la reina de las flores de este jardín!- gritó Alex como un loco enamorado.
-Ah, ¿con qué solo de éste?- Le reprochó ella.
-¡Eres la reina de todos los jardines del mundo en el que vivimos y los miles que puedan existir en el universo!- gritó aún más fuerte.
Después de un rato más de charlas y risas allí, dijo el muchacho:
-Es hora de que me vaya, mañana tengo que ayudar a mi madre con unos pedidos. Ah, y mañana estás invitada a cenar en casa, le va a dar mucho gusto conocerte y también vendrán mi hermana, mi cuñado y mi hermosa sobrina.- Finalizó con una tierna sonrisa.
-Me encantaría, claro que allí estaré- Dijo entusiasmada.
Se despidieron con el abrazo más fuerte y otra vez sin querer separarse, solo deseando que aquellos minutos fueran eternos.
¿Es factible un amor a paso acelerado?