Después de unos días llega el amor de mi vida y prefiero ocultar el incidente con Sandra para no preocuparla y más por lo amigas que dicen ser, pero no dejaré que Sandra siga haciendo de las suyas como acostumbra.
- Bienvenida a casa mi amor. - Digo abriendo la puerta y cargando de ella mientras le doy vueltas y la llenó de besos.
- Amor, no te imaginas la falta que me has hecho. - Dice cuando al fin la pongo en el suelo.
- Y tu a mi, es que ya no encontraba que hacer más que ir a casa de mis padres y encerrarme en él cierto oscuro. - Le digo mientras le ayudo con la maleta y terminamos de entrar a casa.
- Eso me dijo Sandra ayer cuando hablé con ella, me dijo que no quisiste salir ni un día con ella. - Me dice mientras ríe.
- Es que no me apetecía salir. - Dije cambiando mi semblante, solo espero que no se haya dado cuenta.
- Pero sabes que con ella no hay problemas, que es como si fuera mi hermana. - Me dice mientras me da un beso y se va a la cocina.
Como le digo lo que su "amiga" trato de hacer y después va como si nada ha pasado donde ella, pero tendré a Sandra bien vigilada para lo que quiera volver a intentar.
- ¿Y qué tal te fue? - Preguntó cambiando de tema y para sacar a su "amiga" de mi cabeza.
- Super, ven que te cuento. - Dice mientras vamos al sofá. - Tenemos ese proyecto solo para nosotros, me costó conseguirlo, si, pero lo logre. - Dice dando palmaditas como una niña pequeña cuando consigue ese dulce que casi nunca le dejan comer.
- Por eso y mucho más es que tu padre me matará cuando le digas que en un par de meses empezarás a estudiar otra cosa para estar cerca de mí en vez de seguir con tu carrera.
- El no dirá nada y más con este proyecto que es para irme por la puerta grande, además, seguiré trabajando mientras estudio, lo malo es que cuando termine y después de tu descanso no seguiré en la empresa porque me iré con el amor de mi vida a recorrer las montañas por todo el mundo. - Dice mientras me abraza y me da suaves besos en los labios.
- Solo espero que no te quedes viuda. - Digo a risas mientras la atacó con besos y la tomó entre mis brazos para llevarla a nuestra habitación y hacerla mía entre besos y caricias como tanto nos gusta.
Meses han pasado, empezó a estudiar pero no quiso decirle nada a su padre hasta estar terminando la nueva carrera.
La verdad es que es una mujer súper fuerte porque está en todo y no se cansa, yo en su lugar habría estado super agobiado y en cambio ella es todo lo contrario.
Hago algunos viajes con mis amigos, otros los hago solo para despejarme y poder sentir lo que se siente hacer un viaje sin compañía, todo esto mientras ella estudia a una velocidad que me asusta porque creo que le dará algo en su sistema nervioso.
Estoy en el museo de londres national gallery cuando de repente unas chicas se acercan a mi.
- Hola, perdona pero... ¿Eres Teo Santamarina? - Me pregunta confundida.
- Si, soy yo. - Sonrió al ver la cara de confusión que tienen.
- ¿Pero estas bien? - Pregunta la otra chica.
- Claro que sí, ¿Porqué lo preguntas? - Y no puedo dejar de sonreír al ver la cara de sorpresa que tienen.
- Es que estás solo. Tú, Teo Santamarina, sólo aquí en un museo de Londres, es increíble ¿sabes?
- Estoy disfrutando un poco el placer de la soledad antes de que empiece la nueva aventura por las montañas de distintos países. - Le digo sonriendo.
- Nos parece muy bien, ahora cuídate porque queremos disfrutar de tus nuevas fotografías. - Dice una de las chicas.
Unas cuantas fotos, no sin antes decirles que no publiquen nada hasta pasadas unas semanas junto a unos autógrafos para que luego cada quien siguiera por su camino.
- Hola mi reina. - Digo al contestar el teléfono.
- Hola mi amor, ¿Qué tal te la estas pasando? - Me pregunta.
- La verdad es que es increíble viajar solo, aunque no voy a negar que me haces una falta terrible y solo porque tenías exámenes toda la semana. - Le digo en forma de queja y ella se ríe.
- Si, además, no sé, en estos días me he sentido un poco cansada. - Me dice algo pensativa.
- ¿Te encuentras bien? Amor quieres que adelante el vuelo y vuelva mañana. - Digo sin pensarlo dos veces.
- No cariño, es sólo cansancio por todo lo que tengo en mente, entre la Universidad y el trabajo con mi padre. - Me dice entre risas. - Además te tengo una sorpresa para cuando regreses, y para eso necesito que regreses el día que ya está planeado.
- Va mi amor, no me dejes así ya sabes que soy muy impaciente. - Digo entre risas.
- No comas ansias que sólo quedan dos días para que vuelvas. - Me dice.
- Si, sólo dos días para estar contigo mi reina. - Digo mientras suspiro.
- Disfruta estos días ehh!!!! Que cuando regreses ya no nos separaremos.
- Que ganas tengo de que eso suceda. - Digo y solo escucho como se ríe de mí al otro lado del teléfono.
Terminamos la llamada entre risas, para yo ir a cenar al restaurante del hotel y ella irse de fiesta con su amiga Sandra, no le dije nada porque se que tiene mucho tiempo sin salir y más porque en la Universidad se ha puesto el intensivo y prácticamente en menos de un año terminará, aún así le dije que estaba loca por estudiar así, que era muy arriesgado para su cerebro pero lo que me dijo que en cuanto termine no estudiará más en su vida, cosa que dudo y mucho, y que lo hacía para poder estar conmigo en este descanso que me he tomado antes de volver a los viajes, aunque sea unos meses antes de empezar y ella acompañándome, pero esta vez como mi publicista.
Me desperté y hoy decidí salir tarde del hotel e ir a caminar por la ciudad, nadie me reconoce ya que llevo un pequeño disfraz, una gorra y gafas oscuras, a veces pienso que me conocen y que no llegan a mi solo para no molestarme pero después me doy cuenta que efectivamente no me reconocen ya que cuando lo hacen se detienen para pedirme fotos o pedirme que les recomiende algunas de las montañas que fotografío y yo encantado aceptó y platicó unos minutos con esas personas.
Recibo una llamada de mi padre y es muy extraño porque muy poco me llama directamente él, siempre usa a mamá o a Mari para que sean ellas las que hablen.
- Hola Papá, ¿Cómo estás? - Digo nada más contestar.
- Teo necesitamos que vuelvas lo más rápido posible. - Me dice de la nada y mi cuerpo se detiene y no reacciona.
- Papá, ¿Qué pasó? - Pregunto.
- Karla tuvo un accidente. - Me dice en un susurro como para evitarme un dolor más grande.
- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? - Pregunto sin poder respirar bien y sin entender mis preguntas.
- Hace una hora estaba en casa con nosotros y salió porque tenía que recoger unos papeles en la Universidad y hace unos quince minutos nos llamaron, tú madre y tú hermano van de camino al hospital mientras yo voy a buscar a Antonio para acompañarlo.
- Ya mismo voy al aeropuerto, papá pero... ¿Dime cómo está? - Pregunte mientras espero un taxi para que me lleve de vuelta al hotel y buscar mi maleta e ir al aeropuerto.
- Al Hilton London por favor. - Digo nada más subir al taxi.
- No sé, sólo me llamaron, ya cuando llegue al hospital con Antonio sabré más. - Me dice.
- Ok, ya salgo. - Digo con mis ojos llenos de lágrimas y mi corazón lleno de angustia.
Al bajar del taxi pido que me espere para ir al aeropuerto, subo corriendo a la habitación recojo todo rápido y bajo a recepción para entregar la habitación. La recepcionista no hace preguntas pero se queda mirándome por momentos y nota la cara de preocupación que tengo y agiliza los trámites, cosa que le agradezco.
Subo al taxi y me lleva al aeropuerto, al llegar le pago y voy a rápido al mostrador, me da igual que se pierda el dinero del billete anterior y compro otro para el primer vuelo que salga destino a Barcelona sin escala pero es imposible ya que ese sale dentro de dos días y decido con escala en Madrid.