Arturo... Sus ojos estaban tristes, me sentía mal por haberle dicho eso pero también ella tiene que saber que las cosas que se hacen tienen una consecuencia, es mejor que vea lo que pudo pasar. - Comprendo y no te culpo, la culpa es mía -miro sus manos y ví una lágrima en sus ojos. - La culpa no es tuya tampoco, es de terceros -tome sus manos- No me voy a ir -levanto la mirada y si, efectivamente estaba llorando- Solo lo hice para que te animarías a hablar, solo me veía y no decías nada -suspire- Si yo de verdad me hubiera querido ir, lo habría hecho desde el momento en el cual me dijiste todo eso -hizo un gesto- Te amo mucho, no me pienso ir a ningún lado, no sin ti -sonrio. - Yo también te amo, es solo que en su momento creí que las cosas que hacía eran las correctas -se quedó pensan

