Allie: Tal vez fui muy dura con él pero tenía el derecho, quería probar sus límites. Sí quería estar en mi vida, me lo tenía que demostrar. Y creía que lo estaba consiguiendo, llegó de una manera más calmada a la habitación e incluso me trajo el desayuno. ¡Benditos waffles!, decían mis papilas gustativas. —Come más despacio —decía Noah gracioso. —Están deliciosas —dije rociándoles más miel. Noah toma de mi mano, la salsera. —Creó que es suficiente, Allie —dice apunto de reír. Le envió una mirada oscura. —Tu bebé quiere más dulce, asi que se lo daré. Ahora apártate de mi comida —dije observando los waffles, como si fueran mis mejores amigos. Noah comenzó a reírse. —Justo ahora me das miedo, creó que me superas. Sacudo mi cabeza. —No te metas con una mujer embarazada, amigo. Él son

