Allie: Un mes después... Tenía que haber una equivocación. —Doctor, sólo pedí un examen para mi cabeza —le dije confundida. —En efecto, ya recibí los exámenes y las heridas de su cabeza están sanando a la perfección. —Me respondió. Aun lo observaba en shock. Él continuó. —Los mareos, los dolores de cabeza y el desmayo que tuvo, son producto de su estado. —Me dice. Me habían sacado una muestra de sangre de rutina, ¿y me salían con esto? —Esto es una equivocación —dije sin creerlo. —No lo es Allie, usted está embarazada y tiene exactamente un mes de embarazo —dijo el médico revisando en su computador—. Efectivamente es la prueba más exacta que existe pero si gusta puede realizarse una de la farmacia. Negué. —No hay necesidad —dije sintiéndome completamente asustada. ¿Embarazada?. Ni

