Reproduje música en mis auriculares, pero ya al darme cuenta de lo patética que debía verme yo sola aquí, queriendo llorar, decidí pedir un taxi. Lo ordenaba con una aplicación en mi teléfono, cuando vi a alguien acercarse. Era el individuo de cabello n***o que estaba cerca del hombre al que le regalé la cerveza. Podía tener tal vez un par de años más que yo y por su mirada hacia mí, era evidente que venía con claras intenciones y no, no eran buenas. -Hola, te vi hace rato y pensé que esperabas a alguien, no deberías estar sola por aquí.-Comentó y chasqueé la lengua. -Si me vas a asaltar, pues hazlo rápido. Me da igual. -No te voy a asaltar.-Se defendió entre risas.-Tu rostro me es familiar, pero como está oscuro, no sé bien en dónde pude haberte visto. ¿Saliste en televisión alguna ve

