"Los amigos son como los zapatos, podemos tener muchos pero siempre andamos con los que más nos sentimos cómodos" En cuestión de segundos estábamos estacionados y traté de calmarme para no terminar discutiendo mucho más de lo que ya lo estamos haciendo — ¿Estuviste con él idiota de Gabriel? —pregunto exaltado por lo que me terminó gritando —Cálmate, primero no me grites porque yo no lo estoy haciendo, segundo vuelvo y te repito no tiene nada de malo son mis amistades y tercero aquí mismo me voy bajando de tu auto para que te calmes y yo tomare un taxi —dije y David tomo mi mano —No lo hagas —ordeno David—. Lo siento no debí gritarle, discúlpame — Me duelen tus desconfianzas —musite — Lo siento, pero me tomo desprevenido la noticia —dijo y lo mire—, yo ya sabía sobre los sentimientos

