Al tercer día Esthefy estaba evitando a Matt quien fingía estar enfermo cuando estaba cerca de Homer, trataba de estar lo menos posible en casa y cuando estaba casi no salía del dormitorio, varias veces Matt quiso entrar, pero para su suerte, siempre estaba cerrado con seguro. Esthefy a media noche siente necesidad en el estómago, sabe que todos duermen, baja con cuidado hasta la cocina, calienta un poco de leche, se lo bebe. Pasa por la habitación de su padre y unos ruidos llaman su atención, trata de ignorarlos, sin embargo, su curiosidad pudo más, arrima su oído a la puerta, escucha a Amanda gemir fuerte, y los gruñidos de su padre, no le basto eso que se quedó escuchando. —No te han dicho que la curiosidad es mala. —Ella se sobresaltó al escucharlo a su espalda, se dio la vuelta ráp

