Narrador: Chelsey Me desperté con la feliz noticia de que hoy es domingo. El reloj marcaba apenas las diez de la mañana; por lo general despierto más tarde los fines de semana. Mi cama tenía el perfume de Lion por todos lados, y ahora que lo pienso, ¿dónde está ese hombre? La respuesta llegó cuando sentí ruidos en la cocina, y puedo jurar que esa no es Lara. Al levantarme y salir de la habitación, sentí un exquisito olor dulce mezclado con café. La escena que presencié en la cocina era bastante extraña, al menos para mí. Lion estaba repleto de harina junto con Ian, quien estaba igual o peor. Cuando digo "repleto" es porque en verdad está cubierto por algo blanco, como si le hubieran vaciado al menos 3 kilos encima. Pero para mi sorpresa, sobre la mesa hay un desayuno bien servido, con le

