Soledad Dayton. Por fortuna logramos rescatar a Mike aunque está al borde de la muerte por las torturas a las que Lucían Rinaldi lo sometió. Aún no sé cómo logramos salir de ese lugar, pero varios de mis hombres lograron matar a algunos de los clientes. Sin embargo, después debimos salir prácticamente corriendo porque los italianos lanzaron fuego contra nosotros. Es evidente que era una misión improvisada. En este momento acabo de regresar a Estados Unidos y me encuentro frente a Jorge, el coronel de mi brigada, que se encuentra muy molesto conmigo y con los soldados. Para empezar, él no estaba de acuerdo con esta misión porque consideraba a Mike un infiltrado común, un elemento más en el ejército, sin importancia, solo un cadete. A pesar de que nunca se deja a un hombre solo, también s

