- Firme aquí. -Le apunte donde tenia que ir su firma, que era del lado izquierdo de la hoja.
Estaba en su despacho terminando de cerrar un contrato con mi cliente.
Volvió a darle una repasada rápida con la mirada al contrato para luego firmar donde le indique.
- Gracias por contratar mis servicios, no se va a arrepentir. - Hable estrechando nuestras manos.
- Eso espero.
También lo espero.
Y sin mas salí de aquella oficina.
(...)
Asesinar a alguien es mas complejo de lo que creen.
No es solo ir y matar a la persona, primero se tiene que acercar a esa persona, hacerla confiar en vos y luego si matarla.
Y eso es lo que voy a hacer.
Voy a acercarme a él.
Voy a acercarme a Colton Rudloff y una vez que confíe plenamente en mi lo matare.
- Perdón, no te vi. -Se disculpo Colton al chocar conmigo.
El estaba saliendo del edificio donde trabaja su padre y vi el momento indicado para acercarme a él.
Ya que se encontraba distraído mirando su celular.
- No pasa nada yo también andaba distraída. -Hable mostrándole una de las sonrisas falsas que uso con todos.
Tengo que mostrarme amable.
Si no el plan se caerá.
Colton Rudloff. -Se presento.
- Lily Collins. -Mentí.
No podía usar mi nombre real.
Era una de mis reglas para no mezclar lo personal con lo laboral.
Y no tengo intención alguna con mezclarlo.
- Un gusto Lily.
- El gusto es mío Colton.
- ¿Trabajas en el edificio? -Pregunto.
- No, mi padre trabaja ahí, es el dueño, yo no quiero seguir los pasos de el, quiero ser músico pero el cree que es una perdida de tiempo.
Asiento.
- De seguro debes ser muy bueno.
Algún día te podría tocar una canción.
- Si, me encantaría, pero bueno... me tengo que ir.
Camine unos pasos hasta que me detuve al escuchar su voz.
Tal y como lo predije.
Los hombres son tan predecibles.
Si una mujer quiere puede tener a cualquier hombre en la palma de su mano.
No solo ellos pueden manipular, nosotras también podemos y podría decir que hasta mejor.
- Me das tu numero, así vemos cuando te puedo dedicar una canción.
- Claro.
Me extendió su teléfono y marque mi numero.
- Chau. -Se lo entregue.
- Chau.
Nos dimos un beso en la mejilla y cada uno siguió su camino.
Esto tiene que salir perfecto.
Es crucial que todo me salga bien, no hay lugar para el fracaso.
Necesito demasiado ese dinero.
(...)
Fui al centro comercial a comprar algunas cosas.
Después de comprar todo, salgo de las tiendas y voy a una heladería de aquí mismo.
Entro pido el helado y tomo asiento en una de las mesas que están vacías.
No hay mucha gente, solo dos adolecentes, en creo yo, una cita.
Al terminal mi helado, me levanto y al girarme se encuentra la ultima persona con la que querría cruzarme.
Porque de todas las personas del mundo justo con el me tenia que cruzar.
Cuando mas trato de olvidar mi pasado, este vuelve una y otra vez.
Se me queda viendo, pero en su rostro no muestra ningún rastro de asombro, tal parece que el si esperaba encontrarme aquí.
Típico de Garrett, siempre acosándome.
Aunque ya le he dicho que no quiero nada con él, pero aun asi no deja de insistir.
De todas formas no voy a volver con él, demasiado tengo con el trabajo.
Ahora en lo único que puedo pensar es en matar a Colton.
En terminar este trabajo.
- Hola Sierra. -Contesta rompiendo el incomodo silencio, aun con su mirada seria hacia mi.
- Hola Garrett.
Por favor, que no sea lo que pienso.
¿Nunca va a dejar de molestarme?
Garrett Lewis.
Mi Ex.