Cinco años después Estoy feliz mis hijos llegaron del internado y ahora se quedarán para siempre a mi lado Bajo la escalera al escuchar ruidos proveniente del sótano, son las doce de la media noche por lo cual me parece extraño sin contar que las habitaciones están vacías Bajo con cuidado las escaleras escuchando los ruidos cada vez más fuertes, son como quejidos de dolor, también hay gritos como si estuvieran matando a alguien de la manera más cruel posible Tomo la perilla y sin importar que Leonardo muchas veces me advirtió que no bajara al sótano, la abro encontrándome la escena más repugnante que haya podido ver o imaginar en mi vida Ahí un cuerpo en una mesa que está en el sótano mientras Katrina lo golpea una y otra vez, al cuerpo le falta la cabeza, sus brazos y piernas, no tie

