Asma Cadi paseó nerviosa de un lado a otro mientras esperaba la noticia de la llegada de su hermano a la ciudad. Alisó el vestido de color azul que llevaba puesto buscando quitar cualquier arruga que este tuviera. Revisó nuevamente por la ventana y vio acercar a su doncella. —Señora Cadi, ya su hermano entró a la ciudad. —Qué bien, ve y dile al rey que mi hermano ingresará al palacio. —Pero su hermano se quedará en su mansión. —Ya lo sé, piensa un poco más, solo vendrá al palacio para ver al rey. —Lo entiendo —asintió la doncella. —Ve con el rey —pidió fastidiada. … El rey ingresó a la sala imperial una vez el eunuco real lo anunció. En el lugar ya estaba presente la señora Cadi y su hermano Amín, ambos se levantaron para recibirlo cuando este estuvo dentro. —Majestad —saludó e

