Creo que soy la persona con menos suerte en el mundo, soy un maldito imán de problemas y mala suerte...antes de todo esto vivía tan tranquila, desde que llegué aquí mi vida se enfocó en las pelas, las carreras, en comer, estaba bien así, pero ahora todo se fue a la mi*rda, no puedo hacer nada y para el colmo todos mis demonios del pasado vuelven, uno a uno estás tocando mi puerta cómo si les hubiera enviado una invitación para venir a jod*r lo que me queda de tranquilidad, ¿y yo era una perra fastidiosa? ¡Pues no! El karma lo es, llega con todo a patearme el trasero... Mis lágrimas no han parado de salir, ni siquiera sé cuánto tiempo llevo encerrada aquí, pero no me quiero mover, por primera vez vuelvo a sentir el miedo cuando veía a esos hombros entrar en mi habitación, mi cabeza no para

