Mi Capitana no... Pero era algo que yo sabía que podía ocurrir. Mi hermano y mi prometida... Ellos se amaban desde antes, aunque dijeran que no. Pero no quería. No. No ahora que la necesitaba más que nunca. ¿Qué sucedía afuera? No tenía idea de lo que estaba pasando. ¿Desde cuándo estarían juntos? Tal vez desde un principio. Fui yo quien la instó a que hablara con él antes que él viajara, fui yo quien la lanzó a los brazos de mi hermano. Y yo, como un imbécil, me despedía de ella todas las noches. Solo era mi idea cuando imaginaba que ella también se despedía de mí cada noche. Me sentía frustrado, molesto. Desilusionado. ―¿Qué pasa, compañero? ―Fernando salió de la carpa y se sentó a mi lado. Encendió un cigarro. Lo miré fijo. Por ir tras un cigarrillo, llegó Macarena a mi cas

