(Macarena) Entré a mi casa y me tiré en el sofá. Recordé que la noche anterior estuvimos allí, abrazados. No quería que me pasaran cosas con él, pero estaban pasando. Sé que a él no le pasaba lo mismo conmigo, él estaba acostumbrado a estar con un montón de mujeres mucho más bonitas; en cambio yo no, porque aunque Gerardo no fue mi primer novio, fue mi primer amor. Estuvimos juntos por más de dos años... Y terminó así, con todo mal. Mi móvil vibró en mi pantalón, lo contesté sin mirar. ―¿Estás acostada? ―Vicente al otro lado de la línea. ―No ―contesté. ―¿Por qué no? Te voy a pasar a buscar a las nueve ―No creo que... ―Vamos a ir a cenar, luego a bailar. ―¡No! ―Eres mi novia, tenemos que mostrarnos en público ―me reprochó―, ¡no puedes quedarte en casa sola un sábado por la

