Capítulo 36 Pequeño centro de atención. Mila Estoy muy nerviosa con respecto a Mauri, no sé cómo se portará conmigo cuando lo baje para llevarlo a la empresa, él se veía tenso al principio, fue difícil cargarlo, solo quería bajar y jugar en el piso. «No me hagas esto bebé, debes ser un buen niño y colaborar.» Sus ojos se tornan rojizos, al parecer lloraría en un segundo más. —¡Javier ayúdame!. —Él se acerca igual de preocupado, o tal vez más. —¿Qué pasa?. —Mauri comenzó a llorar. —Lo trajiste sin algún juguete. ¿Lo olvidaste?. — Solo lo vestí con esa ropa de Superman, se puso feliz cuando lo vestí, pero al bajar aquí se puso incómodo. — Mila, ¿cómo olvidas algo tan importante?. —Lo siento Javier, es que pensé que sería suficiente si lo vestía con ese atuendo. —Mauri Sigue llorando,

