DESPEDIDA

1334 Words
He tenido pocas despedidas en mi vida, normalmente desaparezco sin más pero en esta ocasión no podía hacer eso, si me voy Legol quedaría en manos de un tirano y no quería dejarlo, mis despedidas habían sido decirle adiós a mi madre y a mi hermana, de kavan obvio no me despedí solo hui, de mis tantos empleos no tenía lazos de ningún tipo, siempre hacia lo posible para sacar de esta vida a las personas que me rodeaban y que sabía que no me traicionarían, pero no hacía amistad, pero Legol había despertado todo tipo de cosas en mi, yo podía decir ( muy internamente ) que lo amaba, estaba muy tristes por saber que tenía que dejarlo y saber que en algún momento de su vida estaría interesado en alguien más. Cuando él auto se detuvo interrumpió mis pensamientos, descubrí que aún estaba acurrucada en el asiento y que las lágrimas seguían saliendo en forma de cataratas sobre mis mejillas, no quería moverme, por eso Legol entro al pequeño espacio y me tomo en sus brazos. —Shhh, tranquila yo estoy aquí, ya no pasa nada— esto me hizo llorar más fuerte, porque sabía que el estaba allí pero ¿Por cuánto tiempo? . Me saco en sus brazos y mientras intentaba consolarme con pequeños gestos y caricias me guío a la escalera en silencio, solo pasaba sus dedos por mi cabello y acariciaba tiernamente mi espalda mientras me llevaban a su habitación, al cerras la puerta el hombre tierno se desvaneció, y en las manos del amante caliente que encontraba en las noches me encontré, mis lágrimas se detuvieron cuando sus labios tocaron los míos, primero vacilantes y luego salvajes y calientes, sabía que deseaba eso más que respirar, abrí lentamente los labios para que su lengua exploradora se aventurara en mi cavidad mientras las sensaciones me hacían suspirar, bajo lentamente mi cuerpo hasta que mis pies tocaron el piso, separó nuestros labios mientras me guiaba a la cama ( sigo encontrando goma de mascar en mi boca después de besarlo ¡ Es tannnnnn caliente! Maldita sea) cuando me sentó en la cama mis pies aún colgaba por uno de los extremos y el se arrodilló en la alfombra que había rodeando la cama, quito mis pequeños zapatos con dedicación, sin apartar sus ojos de los míos, sentía los rastros de mis lágrimas secas en las mejillas, a él no parecía a importarle, subió para estar de pie nuevamente frente a mi , quito mi chaqueta y paso sus manos por mi cabello hasta llegar a mi cuello y apretó suavemente, un jadeo ronco salió de mi boca sus ojos se abrieron más. Mis manos no podían quedarse quietas yo quería pasar mis manos por todo su ser para que mi piel se impregnara de él y tenerlo siempre bajo mi piel, como un recordatorio de todo el amor que llegue a sentir alguien día y que su ausencia no me doliera tanto. Legol se quitó su propia chaqueta y aflojó el nudo de la corbata, trague el nudo en mi garganta y seguí cada movimiento con mi mirada, soltó la corbata de una manera sexy y con sus firmes dedos soltó cada botón en un movimiento calmado, lento y pausado, a mí me estaba matando la espera, lo quería en mi, dentro de mi, por siempre, cuando la camisa tocó el suelo no puede resistir más, me levanté y pase mis manos por su pecho recorriendo su piel lentamente hasta estar en el borde de sus pantalones que estropeaban mi exploración de este espécimen perfecto, levanté la vista para ver sus ojos llenos de deseó, bajo sus labios nuevamente y el beso arrollo mi determinación, me convertí en gelatina, él podía manejarme a su antojo, deslizó sus manos por mis costados subiendo hasta llegar a mis pechos, los tomo cada uno en sus manos y después de amasarlos suavemente llegó a los botones de mi camisa, se desapareció en un instante al igual que mi sostén, me tenía desnuda de la cintura para arriba, beso mis labios e hizo un camino de besos duros que dejaron una sensación dolorosamente excitante que bajaba por la columna de mi cuello y llegó hasta mis pequeños pechos, aprovecho mi aturdimiento para morder mis pechos de manera tierna pero firme, súpe que tendría marcas más tarde pero no mi importó. Recostada en la cama apenas podía seguir los eventos que estaban transcurriendo, Legol seguía sobre mi deslizando sus manos para eliminar mis pantalones solo dejándome en cacheteros, separó su cuerpo del lío y sus ojos me recorrieron por completo, sus labios se torcieron en una sonrisa retorcida llena de lujuria —Eres lo más sexy que he tenido a mi alcance, hueles a flores de naranjo, eres la personificación de la paz y la lujuria— esto último lo enmarcó con un resto lujurioso de sus labios y cejas en conjunto y volvió a besarme con locura. Mis manos ya no estaban quietas, lo recorrían por completo buscando la forma de arrancar sus pantalones (los cinturones son un tormento para mí, como los sostenes para los hombres, son jodidos para quitar) Legol entendió mi forcejeo y rápidamente se despojo de todo, si exactamente todo, quedó desnudo al lado de la cama, mientras se inclinaba a poner nuestra ropa en la silla bien doblada ( controlador) pude dar un gran vistazo de su carnudo y redondo trasero, al voltear y descubrirme observándolo solo se encogió de hombros y volvió a cargar sobre mi, si erección ya se veía dolorosa, no me enteré cuando perdí mis cacheteros solo supe que sentí su m*****o rodando mis labios húmedos de deseó y empujando mi estrecha entrada con embestidas suaves mientras su boca besaba la mía para que todo estuviese sincronizado, incluso una de sus manos amasaba uno de mis senos lo que hacía más abrumadora la sensación que el estaba acostumbrada, pero me gustaba, este tipo de entrega hacia mí era totalmente nueva, por eso seguí sus movimientos con mis ojos y me permití tomar imágenes mentales lo más vivas posible para poder recordarlo cuando lo perdiera, mis ojos se llenaron de lágrimas y él lo noto, levantó se cabeza para mirarla, paso su mano de su seno a su mejilla y limpio la suave lágrima que se estaba escapando de su ojo —Cero lágrimas amor, quiero que recuerdes este momento por el amor que sentimos no por el dolor de lo que pueda suceder, sin lágrimas amor… te amo Lis— —Yo también te amo— sonreí al saber que él también sentía lo mismo por mi, acerque mi rostro al suyo y lo bese, él empezó a moverse nuevamente sus embestidas me hicieron llegar a mi clímax más rápido de lo que pensaba e inmediatamente él me siguió, un sonido gutural me hizo saber que esta ronda había acabado, estaba saciada enamorada y él solo se giro conmigo ye recostó en su pecho, sus respiraciones y latidos cardíacos eran frenéticos aún pero me acomodé en el para grabar su textura y olor en mi mente, respire acoplando mis respiraciones a las de él y cerré los oh s atesorando este momento, él rompió el silencio. —Esto no es una despedida, no me despediré de usted, encontraré la forma de estar contigo… solo si usted quiere estar conmigo— me reí, es ridículo pensar que no lo quería a mi lado —Claro que te quiero a mi lado— simplemente me besó, su estómago grupo —Bien, entonces como desea estar a mi lado cerrare las cortinas y vendrás a mi lado mientras nos preparo un almuerzo tardío y me contarás que estaba intentando descubrir Lombardini y porqué no me dejaste beber, sabes que conduzco bien con una copa o dos— —Primero almuerzo tardío y luego te explico lo que quieras ¿Te parece?— solo asintió y me saco de la cama en sus manos, amo que me acune.
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