Contar mi historia no me entusiasma mucho, no sé que podría pensar legol de mí, después de esto viajamos en silencio nuevamente hasta la casa y después de la rigurosa palmada en la espalda, diciéndome que fue un buen trabajo, de mi jefe.
Me dirijo a mi habitación, mientras me siempre fiel ayudante está mi lado, cuando ya entramos él mi habitación, me mira y asiente con la cabeza, sé que va a volver muy pronto, sale de mi habitación dejándome sentada en la cama, con muchos pensamientos, no sé qué voy a hacer, no quiero decirle que soy un monstruo, pero creo que es la mejor explicación qué puedo darle, unos momentos después siento que la puerta del pasadizo se abre, sé que nadie nos va a molestar en un rato y normalmente yo llego a descansar y a ducharme y luego a dormir, entonces se acerca y me da un pequeño beso en la frente
— ahora sí preciosa, ¿me puedes decir qué fue lo que pasó allá?— lo miro , se que acaba de besarme, ¿pero lo volverá hacer después de que se entere lo que soy? me muevo incómoda aún sentada en la cama y hago que él se siente cerca, necesito sentir su presencia ya que sus reacciones me darán a entender muchas cosas, prefiero que me rechace abiertamente, pero creo que él es tan dulce que no lo hará, entonces creo que va a iniciar mi historia desde el principio
—mi nombre real es Lizbeth lanstron, nací hace más de un siglo— me quedó mirándolo, buscando su reacción, pero no hay ninguna, está ahí mirándome con adoración…aun
—yo no era de una familia muy rica, mi madre y mi hermana vivían conmigo, mi padre nos abandono, era muy común en esa época, vivíamos en una pequeña cabaña, cerca del pueblo, mi madre siempre se esmero mucho para que fuéramos muy lista y muy lindas, “siempre perfecta querida” decía mi mamá, esperábamos tener un matrimonio donde pudiéramos conseguir cómo alimentarnos sin estar sufriendo en los inviernos y como darles de comer a nuestros hijos, yo no aspiraba más que ser feliz y tener alguien que me abrazara cuando llegara de trabajar, después de un tiempo se mudó al pueblo cercano donde vivíamos, un hombre, este tipo era un chico atractivo, alto con hermosa cabellera, linda sonrisa, una pequeña protuberancia en la nariz, pero era algo así como encantador, tenía razón en muchas cosas, sabían miles de cosas, era viajero y lo mejor, para mi mamá, tenía tanto dinero que era dueño de la fábrica más grande del pueblo, además del hotel, tenía todo el dinero qué una familia necesitaba, además del nombre, del prestigio, si este hombre se interesaba en mi hermana o en mí íbamos a subir de estrato social íbamos a tener más que solo comida para sobrevivir en el invierno, él empezó a seguirnos, a visitarnos, a llevarle regalos y obsequios, cosas diferentes y caras a mi madre, ella estaba más que encantada, su atención rápidamente cayó en mí.— me detengo un momento para mirar su rostro para ver si algo había cambiado, su rostro sigue siendo del hombre tierno que siempre me mira con amor, continuo
—mi madre siempre nos ofreció en bandeja de plata, ahora me doy cuenta, era más importante su estatus que nuestro bienestar, el cortejo no se hizo esperar, empezó a hacernos visita, empezó a estar más frecuente con los otros, incluso nos llevó a un par de eventos sociales, mi madre inicio a ir a fiestas de té y entrar en esta sociedad, era muy útil para todos los hacendados tener una mujer que sabía cómo se movía la clase baja, mi madre se mezclo y empezó a hacer planes, sin preguntarme que pensaba, sé que eso no importaba, con la ausencia de mi padre lo único que mi mamá necesitaba era que sus hijas tuvieran un buen partido y salieron de su hogar, que tuviera dinero suficiente por vendernos para poder vivir, la fecha de la boda se impuso, en esos días empecé a ver qué mi prometido no era tan perfecto como madre quería hacérmelo ver, tenía dinero si, derrochaba en nosotras sí, pero era demasiado posesivo y controlador, incluso llego a golpear mi un par de veces por hablar en momentos en los que él no deseaba que lo hiciera— pauso un momento, para tragar la amargura, sé que lo que sigue va hacer algo desagradable respiro hondo y sigo
—nos casamos en una ceremonia pequeña, donde mi madre se sentía la reina del pueblo, ya que el alcalde era uno de nuestros invitados, en cambio mi prometido solo había traído a tres mujeres, las cuales nos presentó como sus hermanas y única familia, pronto me vine a enterar de que eso era una de las tantas mentiras que había dicho para poder entrar en mi vida y destruirla, después de que mi madre obtuvo una gran hacienda que quedaba muy cerca del pueblo y proporcionaba una gran cantidad de dinero, mi hermana consiguió un pretendiente a mi nivel, como decía ella, El hijo del alcalde se enamoró de mi hermana y así se casaron. mi prometido no intento propasarse conmigo en los primeros meses de matrimonio, me pareció extraño, incluso quise preguntar ¿porque no había consumado nuestro matrimonio? ¿y si iba a devolverme y exigir que mi madre volviera todos los bienes que la había dado por mí? pero eso no sucedió, después de que seis meses de matrimonio… empezó a golpearme sádicamente, todas las noches, siempre después de regresar del trabajo, las tres mujeres que me presento como sus hermanas eran simplemente otras víctimas, otras esposas de tiempo pasado y lugares diferentes, todas llevaban la máscara de felicidad, pero abajo el rostro de la angustia, las golpizas se hicieron cada vez peores Y entonces… un día cortó la parte interior de mi muslo y empezó a beber mi sangre— se me corta la respiración, revivir ese pasado es muy angustiante, tengo que terminar antes de perder el valor
— la golpiza de ese día fue totalmente brutal, estuve tres días sin poder moverme, asistida por las chicas qué vivían el mismo infierno que yo, lo más horrible sucedió una noche después de que me recuperará por completo, ya que dejó de golpearme por unos días, esa noche, mientras dormía apareció mi prometido, era ese hombre guapo y atractivo, alto, fornido.. pero tenía el rostro totalmente desfigurado, como si algo hubiera pisoteado muchas veces su rostro, su cara y dejarlo irreconocible, uno de sus ojos colgado de su cuenca y su nariz estaba totalmente girada hacia un lado, por la protuberancia que siempre tenía y su pecho ¡Dios mío! su pecho estaba totalmente abierto, en ese momento me di cuenta de que estaba muerto y me visitaba como fantasma para torturarme, o la pesadilla que había creído, en la que me encontraba apenas estaba empeorando, me decidí por La pesadilla, después de que él se acercara y me propinar una paliza y bebería mi sangre, esto se volvió la rutina, aunque nunca intento sobrepasarse sexualmente conmigo… hasta esa noche— pauso nuevamente, esto se está poniendo feo, pero él sigue conmigo, dándome fuerza
—esa noche llegó y me dijo que era momento de decidir que iba a hacer con mi vida, no entendía, siempre hacia lo mismo, llegaba sonreía, me daba una gran paliza y luego cortada mi muslo interno, bebía la sangre y se iba, dejando un giro a este día, toda la rutina fue igual, excepto que el cuchillo no se dirigió a mi muslo, se dirigió a mi pecho, con una precisión exacta abrió mi pecho, fracturó mi hueso, todo mi esternón quedó destrozado y luego, mientras yo gritaba y me retorcía, perdí la conciencia, espero pacientemente a que me recuperará y volviera en mí, para mirarme y sonreír, me dijo “bien, te dije que tendríamos que decidir qué vamos a hacer de tu vida” y así sin más se agachó en mi pecho destruido y mordió mi corazón—los ojos de Legol se abren, enormes y posa su mano entre mis dos senos y la otra acaricia mi cabello y mejilla, me está dando consuelo, su expresión es de total desacuerdo y tristeza por mi, no de asco, ni repulsión, así que continuaré estoy apunto de decirle lo más duro
—entonces, después de eso el dolor se hizo intenso, sentí como si la electricidad pasará por todo mi cuerpo, fue terrible, él solo se sentó a los pies de la cama donde me tenía y se ríe un poco, mientras mi pecho se cerró con crujido horribles y terroríficos, también dolorosos, todas mis heridas y moretones empezaron aclararse, como cuando se iba de viaje y deja de golpearme por semana, cuando estuve totalmente recuperada… él repitió la paliza, solo que esta vez cambio una cosa, esta vez si consumo nuestro matrimonio, fue algo doloroso, mucha sangre y dolor ¿te puedes imaginar una virgen en manos de un monstruo?, antes de poder huir, me di cuenta de que ya no era un ser normal, los humanos habían pasado a ser la categoría diferente a la mía, así que me dirigía donde la única chica que olía igual que yo, ella fue la que me explicó qué éramos y que ya estaba condenada— me muerdo el labio teniendo miedo de que la confesión que acaba de hacer sea suficiente para que él deje de quererme.
él se acerca y me abraza, es más consuelo del que me merezco
—tranquila hermosa, Yo estoy aquí, eso es un mal pasado, desde que yo esté en tu presente solo habrá felicidad —lo miro asombrada, ¿no entiende este chico que realmente soy un monstruo Y que él se ha enamorado de algo que realmente no existe? ¿o es que está viendo algo que yo no puedo? cuándo se aleja un poco… me besa y así confirma que todos mis temores han sido infundados, él no solamente me ama, sino que acepta el monstruo que soy
— muy bien, ahora que sé que eres un poco más indestructible de lo que pensaba y que voy a tenerte por unos años más de vida de los que creía deberíamos empezar a planear nuestra fuga —me dice con una sonrisa colgada de los labios, sus labios, tan cerca a los míos que lo único que han sido capaz de coordinar es un beso.