Los uniformados se dirigieron a la ventanilla del conductor de nuestro auto sin tener idea de lo que encontrarían, la pose de petrificación de Wyatt era una semi posición fetal con el rostro escondido en sus manos , los nudillos del oficial golpearon el cristal y este salto casi sacando su trasero del asiento, las manos temblaban cuando alcanzo el botón de la ventana, yo intenté esconderme yo estaba empapa en sangre así que me escondí lo mejor posible.
—joven, sabe usted qué acaba de golpear una patrulla en un cruce donde usted debía detenerse—
—si, si señor— la voz de Wyatt temblaba
—Salga del auto y entregué me los documentos del seguro para solucionar el inconveniente hijo— me miró hacía atrás y yo asentí, salió aún tembloroso con los documentos del auto que había sacado de la guantera ( era posible que todo saliera bien después de todo, podíamos salir de esta fácilmente) Entrego todo a el agente y su compañero separó a Wyatt de la puerta, para poder ver qué se encontraba en el asiento trasero y ahí estaba yo con sangre desde la cabeza hasta la punta de los pies con un aspecto más parecido a una víctima de accidente catastrófico que una chica que torturaba para vivir.
Cómo el entrenamiento de la policía lo dicta, tomaron bajo arresto al pobre Wyatt antes de dirigirse a mi
—¿Señorita está usted bien?— miró a su compañero que detenía a un Wyatt muy asustado
—Llamare a una ambulancia para usted,¿ Él la golpeó?... ¿Señorita puede usted responder?— la situación se estaba tornando cada vez más estresante, sabía que lo que dijera me metería en problemas así que me decidí por decir la verdad ( o al menos una parte) .
—Tranquilo señor oficial, la sangre no es mía, incluso siquiera es humana— sonreí lo más inocente que pude.— mi amigo me estaba llevando a darle un susto de muerte a mi novio, usted sabe… broma de pareja— el oficial no estaba muy convencido
—Bien señorita le pediré que baje del auto para confirmar que se encuentra bien y para que podamos hablar— me baje del auto dejando un rastro de sangre en mis movimientos ( no sabía que tenía tanta sangre encima).
—Señorita podría entregarme sus documentos por favor— busque mi bolso que no estaba ensangrentado y antes de abrirlo me limpie las manos en los asientos del auto, pase mi identificación y mi licencia ( todo falso), el oficial la reviso y paso informe de nosotros a alguien por la radio, los instantes que siguieron de este instante fueron eternos, esperaba que descubrieran mis falsificaciones pero esto no sucedió, del radio salió una vos algo ronca que informaba
“ Lis sin antecedentes, sin multas, ninguna queja, reciente en la ciudad desde aproximadamente 3 años , limpia, Wyatt Antecedentes por robo menos y estafa, multa de exceso de velocidad y parqueo en lugar prohibido, quejas de disturbios en la vía pública y orden de arresto por agresión simple, debe detenerlo, su orden de arresto está vigente”
Sabia que esto haría que me dejarán a mi y pusieran tras las rejas a Wyatt lo cual no podía permitir, así que debía buscar una forma para que mi arresto fuese más grave que el de wyatt así que me apresure hacía el asiento del pasajero y saque de mi maleta con juguetes una fina navaja y mientras el guardia que tenía a Wyatt leía sus derechos ataque.
Pase la navaja por su mano teniendo cuidado para que el daño fuese serio pero reversible y luego apuñale su costado poniendo igual atención a los detalles, el otro oficial se abalanzó hacia mí y me hizo soltar el arma no sin antes sentir la mordida del metal en su pierna. La fina hoja voló de mi mano y en instantes estaba esposada en el piso, la cara de mi compañero estaba más blanca que su camisa, estaba expectante, mientras un muy herido policía lo sostenía precariamente, los refuerzos llegaron pronto y tomaron a Wyatt para poder encargarse de mi, los oficiales que llegaron tomaron también maleta ( esto no va a estar bien).
Me arrestaron por agresión con arma blanca a no uno sino dos oficiales de policía y además de eso estaban empezando a sospechar que la sangre que me cubría no era una broma, llegar al resintió de la policía fue una experiencia cómica ) ya había sido arrestados antes si, pero no en estás circunstancias, (bañada en sangre y sonriente), pase por frente de una docena o más de oficiales que me fulminaban con la mirada, yo había herido a dos de los suyos y sabía cómo se ponían de protectores con los miembros de su gremio.
Me arrojaron a una celda conde una mujer también de mal ver me esperaba, está me hizo desnudar por completo, revisaba mi cuerpo notando las dos cicatrices que tenía en los muslos y la línea fina que decoraba mi cadera, su inspección la llevo hasta mis pechos y v****a, la inspección de cavidades es algo poco placentero pero está no es tan asqueroso como otras que he tenido, al verse satisfecha sale de la habitación dejándome desnuda, sin con que cubrirme y aún bañada en sangre que se está secando pesadamente en mi rostro cabello y manos, las costras empiezan a hacerse notar, necesito un baño con urgencia, espero salir de esta y sacar a Wyatt.
Los minutos pasan silencioso se que este es el trato para quienes atacan a los uniformados, se que podría haber sido peor pero espero, casi una hora más tarde me encuentro sentada en una silla que se encuentra pegada al suelo al lado de la mesa que al igual que la silla está inmóvil, al final la misma mujer que me reviso me llevo a las dichas y me dio ropa ( un lindo traje de camisa y sudadera gris, sin zapatos).
Me dejó nuevamente en la celda pero esta vez había un hombre en la silla donde están yo sentada antes, sabía que me esperaba, pero la mujer me empujó fuertemente y se fue, el hombre tenía un enorme cuerpo y me recordó a los gorilas para los que había trabajado esa misma tarde, cuando levantó su mirada lo entendí, este hombre era otro nislam, la pregunta era ¿ Que quería? .
—Señora Liz, me alegra saludarla— se levantó y sonrió entregando me el asiento y cuando hasta la puerta
—veo que no fui el único de mi especie que pensó que la mafia era un bien lugar para camuflarse, espero no estropear su trabajo— esa afirmación me conmocionó, el estaba vestido de oficial, no era lógico, el pudo leer mi rostro
—Soy un oficial, pero mi jefe no es el comisario, mi jefe dice que tú trabajas bien y que deberías cambiar de jefe, por lo cual traerte aquí era la última de las cosas que planeaba hacer— cuando subió un poco el tomo note que era la misma voz que hablaba tan ronca en la radio policial, al ver mi reconociendo sonrió mostrándome los dientes parejos e impecables que caracterizaban nuestra especie ( otro nislam)
—Bien, pensaba secuestrarte cuando estuvieses sola, el chico era solo un pequeño estorbo, pensaba encontrarme contigo y hacerte entrar en razón pero…— ¿ Pero? Que quería de mi ahora, ya sabía que era ¿ Que podría querer? , Mientras mi cabeza funcionaba el prosiguió
—pero no pienso arriesgar mi puesto, tu eres un igual pero se que otro de mi clase tan cerca sería mi perdición… no socializó muy bien— me miró de arriba abajo, no quería hablarle el ya me estaba dando las respuesta que necesitaba.
—Veo que no ser sociable nos viene de especie, por eso voy a dejar que te judicialicen por lo que has hecho y le diré a mi jefe que fue imposible sacarte y Tara!!!! Fin del problema— le sonreí con toda la cara , mi sonrisa se extendió al máximo, y el solo asintió y salió de la habitación, el problema vendría más tarde.
Al quedar sola me pasaron rápidamente a una celda donde estaba Wyatt, este se levantó de inmediato y al abrir la boca, le puse la mano en los labios para acallarlo, este asintió aún con el terror en sus ojos y en el aire se sentía el peso de todo lo que estaba pasando, teníamos que llamar a alguien para que viniese a buscarnos y no sabíamos a quien podríamos llamar.
—Señora, no se que van a hacer pero usted debería haber dejado que me llevarán, esto se hubiese solucionado así, yo no valgo nada, pero usted …— no termino la frase
—Nada de eso, tu eres valioso para mí, estamos juntos en esto y juntos saldremos— en ese momento recordé que Legol había estudiado derecho, él podría sacarme de este embrollo.
—Wyatt, pide tu llamada y márcale a Legol, su número es ########## dile que lo necesitas como abogado y dile que yo estoy implicada, el nos ayudará—
—De inmediato Señora— llamo al guardia y pidió su llamada (espero que esto funcione).
Unos pocos minutos más tarde un sonriente Wyatt entra a nuestra celda.
—Nuestro abogado dice que guardemos silencio y que vendrá lo más pronto posible— sonrió radiantemente.
—Gracias Wyatt— no dije más solo espere, el tiempo paso lento como goteando, filtrándose lento sobre mi desesperación, quería salir de ahí, pero más quería ver a Legol él estaría cerca de mi y podríamos hablar, era algo que mi anhelo desesperado ansiaba, los minutos rápidamente se convirtieron en una hora y luego en dos, la hora de comer las siguió presurosa, yo estaba ansiando ver a Legol. Un guardia llegó con una bandeja con algo de comer, era un trozo de pan y una caja de jugo general, nada muy bueno para ser sinceros.
—Wyatt Dean Mac Landon? — Wyatt se puso de pie de inmediato, el guardia le entrego la bandeja y me miró con una sonrisa de satisfacción
—Los delincuentes que atentan contra los nuestros no reciben beneficios, eso incluye la cena— sus palabras solo arrancaron de mi una sonrisa, sería decirle muchas cosas pero Legol aconsejo quedarme en silencio y eso haría exactamente. El guardia se dio la vuelta y salió sin más , mi compañero de celda estudio su bandeja y al girarse para encargarme vi su cara de preocupación. Observé la bandeja sin encontrar el motivo de su preocupación.
—¿Que está mal?— pregunté a Wyatt mientras esté se acercaba
—No es mucho señora, ni es muy bueno, no es lo que usted merece— mi cerebro no deba lógica a sus palabras hasta que empujó suavemente la bandeja a mi regazo, entendí que el deseaba que yo comiese, no sabía que yo estaba completamente satisfecha, solo podía ver la bondad en el alma de este chico, no sabía cómo llego a las manos de el monstruo que es Luca Lombardini, este era otro ser que debía sacar de las garras de este tipo, cómo aún no sabía pero lo descubriría, me enfoque en el problema inmediato decirle a Wyatt que no deseaba comer
—La verdad Wyatt, es muy lindo de tu parte ofrecerme tu cena pero…— baje la voz y me acerque a su oreja
—La sangre que bebí en la tarde aún me tiene satisfecha y no quiero comer mas— me levanté a mi postura nuevamente
—Pero gracias por compartir— con esto empuje nuevamente la bandeja hacía él, esta vez no discutió, e inicio a comer rápidamente, en solo un momento la bandeja se encontraba vacía, cuando terminó me miro con cara un niño perdido, me rompió el corazón, me sonrió y se recostó en una de las duras sillas largas de nuestra celda, los minutos siguieron viajando en la filtración del tiempo, hasta que la respiración de Wyatt se relajo, el chico estaba dormido y agradecida que guardara sus energías para combatir más tarde, la noche ya llegaba a su fin cuando un oficial con mal humor se acercó a los barrotes con su macana en la mano golpeando los barrotes, Wyatt salto de inmediato y se puso en alerta, su mirada viajo de los barrotes a mi y luego de vuelta
—Wyatt Dean Mac Landon?— miró al chico
—Si señor, yo soy— su mirada viajo a la mía y asentí levemente para que supiera que debía seguir colaborando con el oficial
—Su abogado se encuentra aquí, así que muevete chico así te sacaremos de esta celda y te alejaremos de Carrie— me miró y su comentario despectivo no me pasó desapercibido ( amo las películas de terror, me dan tantas nuevas ideas), Wyatt solo me miró e hizo una mueca , pero siguió las instrucciones del oficial para ponerle las esposas y sacarlo de la celda, sabía que Legol estaba aquí pero no sabía porque no venía a verme, o me llamaba a mi.
La paciencia no es mi fuerte, después de 20 minutos estaba perdiendo la cabeza, todo se estaba saliendo de mi control cuando Wyatt apareció, llevaba un mejor semblante y contaba hacía mi con un aire se tranquilidad, el oficial le quitó las esposas y lo dejo nuevamente en la celda esta vez sin pronunciar palabra, apenas estuvimos solos Wyatt se volteo a mirarme y su angustia se reflejo rápidamente, creí que el estaba acabado, el comenzó a hablar a una gran velocidad
—Señora yo no quiero dejarla aquí, pero el señor Hall me dijo que usted entendería, que debo declararme culpable deis cargos y que él pagara la fianza y que en su caso como esas grave no sabe que va a hacer, el esta muy preocupado, me preguntó por usted y yo le dije todo lo que usted había hecho, estaba muy pensativo, él y el otro hombre dicen que ellos solucionaran todo— se que esperaba mi respuesta
—Hazlo Wyatt , Legol es un buen abogado y si él te dice que hagas eso, debes hacerlo, no te preocupes por mí—
—Señora el señor Hall me pidió que le diera un mensaje, para mi no tiene sentido pero espero que para usted si, él dice que “no entiende como usted lo puede hacer, pero sabe que usted puede y que es más fácil sacarla de un hospital que de una cárcel”, no entiendo enserio y también dijo que ‘el estará ahí cuando su cuerpo este tranquilo”, no entiendo cómo le dije señora, pero espero que le sea útil—
Esto me dio que pensar , Legol sabía que podía dejar mi cuerpo y quería que lo hiciera.