Antonella Ha pasado un mes desde la última visita de Tomas en el hospital, admito que me sentí sumamente triste cuando hablé con él y tenía muchos sentimientos encontrados, pero fue lo mejor. Han venido a verme un fisioterapeuta y una psicóloga para evaluarme, me abrí con la psicóloga y le conté todo lo que había pasado con él, ella se mostró bastante preocupada y dijo que cambiaría nuestras sesiones de una hora cada 3 días a una hora diaria. De una manera calmada trato de explicarme que lo que yo viví con él fue algo muy traumático y que mis padres debieron insistir más en que yo viera a un especialista en salud mental, y por el contrario, ellos desistieron al cuarto intento por mi negación y rebeldía al no querer ir con ninguno, creyendo yo misma que podría superarlo sola. También

