Lena salió del baño con cara de asesina ¡Ja! Preciosa: aquí me voy a divertir. ¡Prepárate! — ¿Qué? ¿Pasa algo cariño? - pregunté con el ceño fruncido. — ¡Nada! - chilló y murmuró un: "Idiota" que leí perfectamente en sus preciosos labios. — ¿Y por qué quieres matarme con la mirada? - le pregunté burlón. — ¿Quién yo? No es cierto, puedes coquetear con tu chica pechos gigantes cuando quieras - se notaba la molestia en su voz. — ¿Estas celosa? - la pinché. — ¡No, nunca! - me dijo. — ¡Claro que sí mírate, estás ce-lo-sa! - tenía la cara roja y estaba casi humeando por la nariz, me carcajeé y ¡Pass! Pollo en mi cara, ¡Auch! Y dolió. ¡Ja! ¡esto es la guerra cariño! Lance un puñado de arroz con camarones y una lumpia mordisqueada que cayó en su cabellera roja y me devolvió ensalada co

