Eran las 5:40 pm y Arturo no había parado de llamar a su primo y cuando no era él era Allan, la relación entre los tres era bastante buena, más que primos eran hermanos y mejores amigos, no les pasaba nada sin que el otro lo supiera y no se perdonaban el no pasar tiempo juntos cuando se podía. Logan había disfrutado de excelentes amistades, pero si tenía algo sincero era con aquellos dos, sus primos por más inmaduros que fueran e irregulares siempre estaban a su lado. El joven ingresó a su habitación y se acercó al lado de su amiga y le sostuvo la mano, Mía rodó los ojos y negó con la cabeza, sabía que él quería sacarla de esa habitación a como de lugar y de igual manera no entendía como no había conseguido su propio lugar para no tener que soportarle. Logan le dio una mala mirada y

