- Hola –me mira seria- - Sarah… Hola –Ella fija la mirada hacia el interior de la habitación de Charles- ¿Podemos hablar? - ¡Uhm!... sí, sí –Charles abre la puerta de golpe- - Hooola tú debes ser Sarah –Le muestra su gran sonrisa y ella lo mira de arriba abajo y luego le ofrece una sonrisa tímida- - Sí –Le tiende la mano- tú debes ser Charles ¿Cierto? - El mismo, mano te quedaste corto… eres una lindura –Lo fulmino con la mirada- - ¿No tienes que ir a una clase, a trabajar o algo? –Me sonríe con malicia- - Ven Sarah hablemos en PRIVADO –Lo miro y escucho a Sarah soltar un risita, abro la puerta de mi habitación y me hago a un lado para hacerla pasar- Pensé que no… que tú ya… no querías verme -Susurro con tristeza

