Aquel hombre tenía una actitud que rayaba entre lo frío y distante, por lo que su sola presencia contrastaba con el cielo nocturno que tenía de fondo. Al verlo destacaba un tipo de estilo casual, pero la manera como se comportaba y su presencia tan recia, era lo más parecido a alguien que congeniara con la nobleza, algo así como un rey o un príncipe. El aura que irradiaba abrumaría a cualquiera que lo viera, mientras vibraba con un temperamento especial. Benjamin, su chófer, se acercó con mucho respeto, mientras le comunicaba: "Sr. Whitlock, me he adelantado y le informé a la tía Lee que hoy mismo estará llegando al edificio Themyscira". Al escucharlo le pareció justa la indicación de su empleado, por lo que asintió y dijo: "¡Vamos!". "Sí, Sr. Whitlock", se apresuró el chóf

