Este hombre siempre había sido determinante y frío, pero ahora, parecía algo accesible y emitía un aura cálida y encantadora. Cecilia llenó dos tazones de sopa y dijo; "Tomen uno cada uno, es para ustedes. Lo preparé yo misma". Natalie estaba muy llena pero no quiso rechazar la amabilidad de su suegra, y menos sabiendo que se tomó la molestia de cocinarlo ella misma. Por lo tanto, se sentó y bebió la sopa lentamente. La comida estaba muy rica, pues tenía cubos de carne y todo tipo de verduras. "Esta es una sopa secreta de fertilidad, ¿saben? Yo solía tomar esto, y luego quedé embarazada de Tobias. Si ambos toman esto, les garantizo que pronto tendrán un hijito gordito", les sonrió Cecilia. La mujer, que estaba bebiendo la sopa, la escupió al instante cuando escuchó que se

