—Ese hijo de... —maldice Daniel entre dientes antes de estrellar, literalmente, el control remoto contra la pared. El ruido me hace sobresaltar y cerrar los ojos un instante. Ese es el temperamento que lo ha hecho famoso en el cuadrilátero, en este momento estoy viendo al Daniel Kydog temperamental… temerario. Coloca el celular que tenía en la otra mano sobre el escritorio y se pasa las manos por el cabello. Está alterado, disgustado, colérico. Es más que obvio que no se esperaba esto. »Sebastian… —Desvía su mirada hacia mí, se me queda viendo por unos segundos, traga saliva y prosigue—: Estas en altavoz —dice, respirando profundamente—. Dawson no puede hacer esto. Él no está en mi categoría. ¿Dawson? ¿Será ese el nombre del hombre de la televisión? Porque en el titular de las noti

