Uno Dos. Tres... minutos pasaron y Zayn no volvía. Se encontraba en el balcón fumando un cigarrillo, pero ello no era lo que más me llamaba la atención, sino que de rato en rato sentía un golpe y estaba más que segura que sus nudillos ya se encontraban sangrando. Tome una bocanada de aire. Tenía que ir, tenía que hablar con él, pero no sabía por dónde empezar, no sabía que decirle. Me levante de mi lugar y a paso firme me acerque a donde Zayn se encontraba. Él se encontraba recostado en la baranda mirando el atardecer mientras fumaba un cigarrillo. -lo he cagado ¿verdad? – dijo él sacándome de mis pensamientos. Lentamente me acerque a donde él se encontraba con cuidado a que él no reaccionara de mal forma. -no solo...lo siento, fui yo quien lo hizo. Esto es realmente nuevo para mí,

