Gilberto: Una vez le escribí una carta a Katherine hace dos semanas, quería decirle que lamentaba cada mentira que alguna vez pude haberle dicho. A la chica bonita... Debí decirte que ese labial te quedaba muy bien, que tenías un rico olor a vainilla y que tus ojos brillan cuando ríes... Ella era especial, era la gran Katherine Morgan, una chica tan especial que llegó a mi vida en un momento tan pero tan caótico. Se que te prometí respuestas a penas te conocí pero no me sentía capaz de decirte que hice tantas cosas mal y pudieras odiarme por ello. La primera frase que te dije, fue una mentira. Siempre que la miraba podía ver a una chica frágil, una que aún cuando para todos se hacía ver demasiado fuerte e indestructible. No estoy resolviendo los problemas de los demás estoy a

