Existen circunstancias que no somos capaces de manejar, no por no ser lo bastante exagerados, la forma en la que me miraba causaba esa sensación que me causaba hormigueo en el estomago, y a pesar de que intentaba con todas mis fuerzas parsar de largo esto, —y todo lo demás—, una sonrisa traicionera quería escapar de mis labios de un modo completamente violento, mire a sus ojos, color verdosos en mi dirección, sentía demasiado, se acerco a mi, dejando aquel ramo en mis brazos y me dejo otro beso fugaz, se levanto yendo detrás del chico que le había vendido anteriormente las flores. Era demasiado, demasiado para mi, un conjunto de emociones que me hacían sentir demasiado en cuestión de segundos, podía mirar con atención cada una de las flores, admitiría que som bastante bellas, que era un g

