SAMIRA
-Bien, debo decir que es la primera vez que veo a Gian sonreírle a alguien más que no sea yo- dice Fey todavía sorprendida
Hace una hora que bajamos de su habitación y ella sigue repitiendo una y otra vez lo mismo
-Fey... El sonrió por qué estabas tu, de lo contrario me habría congelado con la mirada- digo
Pues siendo honesta desde que conocí a Gian siempre le he visto la misma expresión fría jamás lo he visto relajado o sonriendo
-Ay por favor, ¿no me digas que ya no te gusta?- indaga sonriendo
Yo abro mis ojos como plato al escucharla
-Shh... Fey cállate, ¿o quieres que todo el mundo lo sepa?- indagó nerviosa mirando a todos lados para ver si alguien la escuchó y nos está mirando
Suspiro con alivio al ver que no es así
-Igual no me respondiste- dice ella con una sonrisa picara
-Pues no, ya no me gusta, además sabes perfectamente que el tiene novia- digo desviando la mirada
Fey rueda sus ojos y niega, ella ignoraba que Gian tenía novia hasta hace unas semanas cuando la tipa la confundió con una amante y le reclamo metiéndola en un enorme problema
Pues claramente las amigas de esa chica comenzaron a grabarla para "exponerla" según ellas al final Fey anduvo con un golpe en su mejilla por varios días
Desde entonces aunque lo dejo pasar por su hermano ella no pasa a esa chica ni con aceite
-Esa mujer no merece a Gian, disculpame que te lo diga pero ella es como tu hermana, solo buscan el estatus y dinero de Gian- dice ella
-Lo se- digo suspirando -Pero bueno, no quiero que te pongas triste o te enfades en tu cumpleaños así que a seguir disfrutando- digo sonriendo
Ella me regresa la sonrisa y ambas continuamos disfrutando de la fiesta
No he visto a mi familia en todo lo que llevo aquí, no se si Fey habrá hecho algo para que no los dejarán pasar o simplemente la suerte está de mi lado
Estoy por beber otro trago cuando esté es tirado al suelo de golpe, no me da tiempo a procesar cuando una bofetada me hace perder el equilibrio y caer al suelo
Fey rápidamente corre a ayudarme mientras mira mal a mi hermana
-¿Que demonios te pasa?- pregunta Fey molesta
-Tu no te metas, esto es culpa de ella por estar coqueteandole a Gian- dice haciendo que yo mire confundida a Fey y ella a mi
-¿De que hablas?, yo ni siquiera sé dónde está Gian- digo
-Mas te vale saber tu lugar Samira, nadie quiere a una perdedora como tú, ni mamá te quiere y tu sabes la razón- dice ella dándome dónde más me duele
-Si sigues diciendole cosas, haré que te echen de mi fiesta, no olvides como entraste- dice Fey ya molesta
Yo solo miro a Fey y niego, luego me disculpo y me alejo del festejo
Fey solo me mira alejarme pero no me sigue, y se que probablemente sacará a Meredith a empujones de su fiesta
Yo voy hasta el jardín donde me siento cerca de la enorme piscina que está aquí
Miro el agua fijamente mientras mis lágrimas bajan por mis mejillas
El recuerdo de sus palabras taladran mi corazón como millones de cuchillos atravesandolo
Se perfectamente por qué mi familia me odia, pero pensé que si me esforzaba mamá me aceptaría aunque fuera un poco
Siempre note como ella es con Meredith, todo el amor y el cariño que le brinda, la apoya cuando ella lo necesita y aún sin necesitarla ella siempre está ahí
Algo que jamás ha hecho conmigo, y la razón es sencilla
Yo fui producto de una violación, hace 22 años mi madre estaba en un bar con unas amigas, y todo se salió de control, al final ella despertó desnuda junto a un desconocido y asumió que el la había violado
Tres meses después de ese suceso se enteró de que estaba embarazada, para ese entonces Meredith tenía solo 2 años y papá estaba trabajando esa noche, Meredith quedó a cargo de mis abuelos para que mamá saliera a divertirse sin embargo nadie imagino que algo así pasaría
Luego de esa noche ella no volvió a ver a ese hombre, pero quedé yo en su lugar, cuando mamá se enteró de su embarazo ya era demasiado tarde para abortar y no tuvo más remedio que tenerme
Claramente estaba la incertidumbre de si yo era hija de aquel desconocido o de papá, claro que todo quedó más que claro cuando nací
Papá es de estatura promedio de 1.83, tez trigueña clara, ojos marrones y cabello cobrizo, Meredith heredó todo de él a excepción de la estatura aunque tampoco saco la estatura de mamá ya que Meredith es más alta
Mama en cambio es Rubia, de estatura baja 1:65, tez blanca y ojos azules
Sin embargo cuando yo nací era todo lo contrario a ellos
Tez blanca aún más que la de mamá, cabello n***o azabache, y ojos grises, conforme iba creciendo las dudas se confirmaban aún más
Pues no tenía parecido alguno con los demás miembros de mi familia, desde que nací sufrí el rechazo de mamá
Claramente ella sabía que yo no era hija de papá sin embargo no le importó y siguió fingiendo que podía haber una posibilidad de que si lo fuera
Con los años los maltratos y rechazos solo hicieron que dejará de importarme si realmente pertenezco a su familia o no
Sin embargo escuchar como Meredith se burla y me restriega en la cara el rechazo que sufro por ser hija de quien sabe quién aún me afecta
Desearía tanto tener a alguien que me ame sin importarle quien soy o mi origen
Seco mis lágrimas al escuchar pasos acercandose de mi
-Sam... ¿Estas bien?- pregunta Fey deteniéndose a mi lado
Yo la miro y asiento
-Si, si lo siento- digo tratando de recomponerme
-Ya eche a tu familia de la fiesta, podemos volver si quieres- dice ella
-Yo... Claro solo ... Dame unos minutos- digo tratando de limpiar mis mejillas las cuales deben ser un desastre
-Fey vuelve a la fiesta- dice una voz a nuestra espalda
Fey me mira para luego asentir y alejarse, yo me quedo ahí sin querer mirar a la persona detrás de mi
Sus pasos acercandose hacen que me sienta avergonzada
Yo evito mirarlo mientras intento limpiar mi rostro sin lograrlo, el me obliga a girar y mirarlo
-No deberías permitir que las palabras de personas ignorantes te afecten- dice Gian mientras comienza a limpiar mi rostro con un pequeño paño que siempre porta
Yo lo miro sin atreverme a moverme pero respondo
-Esos ignorantes son mi familia- digo aún con mi voz rota por el llanto de hace un momento
-Eso no importa o dime algo.... Si ves a un perrito callejero y lo insultas, ¿le afectaría?- pregunta
Yo lo miro y niego
-No- digo
-O si le pides a un asesino en serie que deje de matar, ¿él lo haría solo por qué se lo pides?- indaga
-No- vuelvo a decir
-Entonces no permitas que nadie te haga sentir mal- dice
Yo lo miro y asiento, jamás pensé que él gran Gian Mancini me daría consejos
-Gracias- digo finalmente sonriéndole
-No es nada- dice regresandome la sonrisa -Ya está, quedaste como nueva- dice refiriéndose a mi rostro
Yo le sonrió y le asiento, el se gira y se aleja regresando a la fiesta y yo imitó su acción
Dios esto fue extraño....