Hoy regresamos a casa, ya he hablado con Gio y Lucia para que ayuden a limpiar y organizar un poco la casa de Ana y así esté lista para su llegada. Me he levantado temprano para hacer el desayuno para Ana y Vale como despedida, quiero hacerlas sentir especiales hoy más que nunca. Al terminar el desayuno me dirijo a la habitación de Vale y le hablo para que se levanté. le digo del otro lado de la puerta de su habitación en la cabaña. dice algo somnolienta porque se acaba de levantar. Luego me dirijo a nuestra habitación donde Ana aún duerme y entro en silencio para poder acercarme a despertarla. Ya frente a ella uno sus labios con los míos en un suave beso para despertarla. le digo casi en un susurró y vuelvo a besar sus labios, pidiéndole a Dios que no se despierte y me reclame por

