“Me da igual el lugar adonde vaya. Tú eres el sol que me guía en el camino”. ========= Se sentía como Julia Roberts en la película de Mujer Bonita. Parecía mentira como su vida había cambiado. Ya ni siquiera su apariencia era parecida a la de un año atrás. Sus condiciones socio-económicas tampoco. Hasta su nivel en el idioma inglés había pasado del dos al diez en todo ese tiempo. Al verse en el espejo se detalló. El vestido era color rojo, casi vino tinto; con un solo hombro y escote en forma de corazón. La falda recta larga resaltaba la elegancia de la prenda, con una abertura que dejaba ver el muslo derecho. No había duda que había sido creado para ella, porque cada centímetro de tela, se amoldaba a cada curva de su silueta en forma de reloj de arena. Las sandalias de fina tira

