Emine Distraigo mi mente en la limpieza del hogar, me gusta el olor a limpio, pasar más de catorce horas esperando a Eriel es aburrido y cansado. Usó su camiseta mientras organizo el armario, doblo mi ropa y la suya, nos cambiaremos de habitación, estaremos abajo, me parece más práctico utilizar la planta baja. Dejo la ropa sucia lavando, aseo nuestra nueva habitación, cambio las sábanas sucias por unas nuevas, le agrego a la habitación toques femeninos y masculinos para que sea nuestra habitación, somos esposos temporales, debemos convivir como tal, abro las cortinas para que se vea iluminada y no sombría. Estaba acostumbrada a la soledad, sin embargo, dormir si su calidez se me dificulta. El anochecer llegó con rapidez, preparé una cena especial y deshoje algunas flores del jardín, la

