Noto como él se aleja de mí no sin antes ver a detalle mi rostro. —Por acá amor —él avanza hacia su prometida quien en cuanto me mira me hace una mueca de desagrado. Veo como Alberto nota eso, sin embargo le resta importancia. —Amor he estado un poco mal humorada lo que pasa es que mi anillo no me queda bien—enseña su anillo de compromiso. — ¿De verdad amor? Quizás un pequeño ajuste no le caería mal a ese anillo. —Pero eso te importa a ti, es decir el novio es el encargado de eso asì que toma —le da ese anillo. Rayos ¿Qué hago aquí? ¿Qué hago observando esto? —Amor sabes que no tengo tiempo para eso ¿Por qué mejor no vas tú a la joyería? —Pues ni yo, con los preparativos de la boda es mucho tiempo que debo dedicar a ello—frunce el ceño. Tuerzo mis ojos y avanzo solo dos pasos hast

