JAXON Estaba sentado en la sala de juntas, Presley a un lado, Aaron mi abogado al otro. De frente, los dos tiburones: Charles y Xavier Whitcarver. Sus miradas clavadas en mí eran recordatorios constantes de lo enredado que estaba con Hadley. Después de la movida del cumpleaños, desperté con el celular reventando de notificaciones. La pedida pública ya estaba en todos lados. No había marcha atrás. Organicé todo para atraparla, y acabé yo atrapado. La jugada me salió al revés. Y encima, algo no me cuadraba: ¿por qué Whitcarver Enterprises y Hollister INC compartían oficina? Desde que Hadley y yo aparecimos como pareja, los clientes no paraban de pedir una alianza entre ambas firmas, como en los viejos tiempos. Así que ahí estábamos, una semana después, metidos hasta el cuello en esta ment

